Casa por cárcel para seis exjecutivos de Citgo condenados en Venezuela

·2  min de lectura
El Helicoide, sede del servicio de inteligencia de Venezuela, el 13 de mayo de 2019

Seis exdirectivos de Citgo, filial de la petrolera estatal PDVSA en Estados Unidos, recibieron arresto domiciliario este viernes, tras haber sido sentenciados a condenas de entre 8 y 13 años por corrupción, confirmaron a la AFP familiares y su abogado.

"Nos enteramos hace unas horas que los iban a trasladar (...) Como no tenemos familia ni casa en Venezuela tuvimos que buscar un alquiler para él", dijo a la AFP Verónica Vadell, hija de Tomeu Vadell, uno de los ejecutivos, de 61 años.

Jesús Loreto, abogado de Vadell, indicó que los detenidos fueron ya trasladados de la cárcel del Helicoide en Caracas, donde cumplían sentencia.

"Están aliviados y llenos de esperanza", dijo Loreto, asegurando que no esperaban "para nada" esta medida que califica como un "gesto" del gobierno de Nicolás Maduro hacia Estados Unidos para aliviar las sanciones en su contra.

Es la segunda vez que los ejecutivos reciben casa por cárcel desde que fueron detenidos en noviembre de 2017 tras ser convocados a una reunión.

En diciembre de 2019 recibieron casa por cárcel tras dos años presos, pero en febrero de 2020 fueron encarcelados nuevamente por las autoridades venezolanas.

Y el 26 de noviembre de 2020 fueron condenados por corrupción por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en medio de los reiterados pedidos de Washington para que sean liberados.

José Pereira Ruimwyk, expresidente de Citgo, fue condenado a 13 años y 7 meses de prisión por los delitos de "peculado doloso", "concierto de funcionario con contratista" y "asociación para delinquir" y además se le impuso una multa de 2 millones de dólares, 40% del "valor de los bienes objeto del delito", según una nota del TSJ.

Los exdirectivos Tomeu Vadell, Jorge Toledo, Gustavo Cárdenas, José Luis Zambrano y Alirio Zambrano fueron sentenciados a 8 años y 10 meses por "concierto de funcionario con contratista" y "asociación para delinquir".

"Tiene casi 3,5 años injustamente detenido. Él no debería de estar cumpliendo ninguna condena, debería estar libre en casa porque es inocente", dijo Verónica Vadell, que vive en Estados Unidos y pudo hablar brevemente con su padre.

mbj-jt/yo