Es cartonero y ahorra para poder terminar sus estudios de desarrollador web: “A veces la gente te mira mal”

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Alejandro Sabater tiene 29 años y estudia desarrollo web; a la par, trabaja como cartonero y muestra todos los detalles en Tik Tok
Alejandro Sabater tiene 29 años y estudia desarrollo web; a la par, trabaja como cartonero y muestra todos los detalles en Tik Tok - Créditos: @Alejandro Sabater

Alejandro Sabater es un claro ejemplo de lucha y superación. Con un hijo pequeño y ante el difícil momento que atravesó cuando dejó su trabajo, se armó de valor y emprendió el camino de ser cartonero. El objetivo que tiene desde entonces es claro: terminar sus estudios. Desde hace un tiempo creó una cuenta de TikTok para mosttrar cómo es su día a día y se convirtió sin pensarlo en un influencer que ofrece un contenido que se diferencia del resto. “La experiencia en la calle es lo mejor del trabajo”, reveló en diálogo con LA NACION.

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En agosto de 2021, el joven de 29 años oriundo de José C. Paz tomó la decisión de renunciar a su puesto como operario en metalúrgica, ya que no tenía el tiempo suficiente para estudiar y mantener un tiempo de calidad junto a su familia. Sumado a eso, el sueldo no le alcanzaba a pesar de trabajar 12 horas diarias, los siete días de la semana.

“En marzo, justo con el comienzo de las clases, decidí renunciar y llevar a mi nene a sus primeros días de jardín. Mi pareja, que es maestra jardinera, no podía estar con él”, explicó.

Fue ahí que Alejandro buscó un trabajo de medio tiempo. El motivo principal no era solo conseguir dinero, sino también encontrar uno que le demande menos tiempo y de esta manera pueda enfocarse en sus estudios. Entre sus opciones, y tras pensar en varios oficios, encontró uno que nunca antes había pensado: ser cartonero. “Le comenté todo esto a mi hermano, ya que él juntaba cartón en Palermo en las horas que tenía libre de su otro trabajo. Me dijo lo que se ganaba, en cuántas horas lo conseguías y que a futuro te podían pagar un sueldo, así que me vino bien. Nunca trabajé en la calle y meterme en los tachos de basura es algo que todavía me parece difícil, pero me mandé”, sostuvo.

El trabajo dignifica y nadie debería avergonzarse de eso. Sin embargo, hay un concepto prejuicioso en torno a lo que él hace y es habitual que los cartoneros vivan situaciones de discriminación y maltrato. Si bien admitió que es una gran experiencia trabajar y recorrer las calles, reconoció que no todo lo que pasa sobre el asfalto es bueno: “Te topás con los autos que te insultan cuando querés pasar con el carro y también con personas que a veces te miran mal o te tiran la basura por más que estés adentro del tacho”.

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Si bien atraviesa situaciones difíciles en sus recorridas, también encuentra personas de buen corazón. “Se acercan a darme comida que les sobró o algo para tomar. También hay gente que está peor que uno, que junta cartón y vive en la calle, pero todos ellos te ayudan, te dan consejos, te dan una mano a empujar en carro, charlan y te cuentan sus historias. Las personas que más me ayudaron en la calle son las que menos tienen”, remarcó.

Entre los elementos que encuentra en los contenedores -y que muestra en su cuenta de Tik Tok @el_cartoneroinf- hay un sinfín de electrodomésticos y muebles. “Abrimos bolsa por bolsa y buscamos. En mis videos muestro todo lo que encuentro: un compresor para inflar las ruedas del auto, auriculares para la PC, relojes digitales, y todo funciona más que bien. Muchas cosas me las quedo por que no me gusta vender lo que me puedan servir para mi. La ropa que encuentro por lo general la dono”, explicó.

La rutina y el sueño de terminar sus estudios

Alejandro empieza el día desde muy temprano. A las siete lleva a su hijo al jardín, luego vuelve a su hogar en José C Paz para preparar el almuerzo. “Salgo a las 12 de mi casa y llego a las 14 a Chacarita. Nos prestan un carro y salimos a revisar tachos. Un día saqué la cuenta y son más de 80 tachos por día los que revisamos en 3 o 4 horas. Terminamos de juntar todo a las 18 y dos horas después estoy en mi casa nuevamente para cocinar. Cuando mi nene se duerme, y toda la casa ya está en orden, me pongo a estudiar tranquilo hasta que me gana el sueño”.

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De mamera autodidacta estudia desarrollo web y crea diversos sitios para Internet. Hace poco terminó el ingreso para la carrera de tecnología de la información y las primeras materias las cursará en julio: “Mi proyecto a corto plazo es sumergirme de lleno en eso. Voy a estudiar y ser freelance para ganar experiencia y me puedan llamar de alguna empresa de IT”.

Consultado por la repercusión que generan sus videos, señaló: “La verdad que empezó todo como algo chiquito, querer probar suerte con Tik Tok y contar el día a día de mi vida. En ese momento no vi ningún perfil que fuera de cartonero y lo vi como algo nuevo”.

En su cuenta de Instagram, Alejandro promociona su trabajo como desarrollador web
En su cuenta de Instagram, Alejandro promociona su trabajo como desarrollador web - Créditos: @Instagram @sabateralejandro


En su cuenta de Instagram, Alejandro promociona su trabajo como desarrollador web (Instagram @sabateralejandro/)

Por último, reflexionó sobre su exposición en las redes: “Juntar cartón es un trabajo digno y sacrificado, merece el mismo respeto que cualquier otra profesión. Ser recolector urbano no te hace ser automáticamente una persona sin derechos sino todo lo contrario, los tenemos y los necesitamos aún más”.

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