"Cartas a Marito", misivas sin respuesta de diputada al presidente paraguayo

Agencia EFE
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Asunción, 31 oct (EFE).- Un mes después de que se confirmara el primer caso de coronavirus en Paraguay, el 7 de marzo, la diputada Kattya González, del Partido Encuentro Nacional (PEN), mandó su primera carta al presidente, Mario Abdo Benítez, para tratar de "entablar un diálogo institucional" entre poderes ante la crisis.

A esa primera misiva, fechada el 23 de abril, le siguieron otras hasta el 18 de agosto, en las que la legisladora expuso propuestas sanitarias, educativas o económicas al mandatario, recopiladas en el libro "Cartas a Marito o la sordera del Estado burocrático", que se presentará el lunes 2 de noviembre.

"Lo que pretende es colaborar con un disparador de debate y somos conscientes de que el Paraguay pospandemia no puede continuar de la misma manera que hoy está visionado y concebido", comentó González en una entrevista telefónica con Efe.

En la carta de abril, la diputada del PEN compartió a Abdo Benítez "un nuevo modelo de salud pública", basado en el uruguayo, para reformar el actual, "atomizado y dividido en compartimentos estancos", con el Ministerio de Salud, el Instituto de Previsión Social (IPS) y los consejos locales de salud, que generan "un sistema de absoluta descoordinación".

A medida que avanzaba la pandemia y quedaban en evidencia las carencias del Estado, González fue abordando nuevos temas en sus misivas, con "propuestas a corto, mediano y largo plazo" a modo de "una hoja de ruta" que el país debería seguir.

González sabe que su carta "más polémica" y la que "va a generar mayor rechazo en la clase política" cuando se publique el libro es la quinta, en la que alude a "municipalidades y gobernaciones ante un nuevo paradigma".

"Hablamos de refuncionalizar el poder municipal, de eliminar las gobernaciones, de reformar absolutamente y tener una mirada estratégica y geopolítica de lo que es nuestro territorio. Hoy estamos repartiendo el país en feudos, en lotes para caciques políticos, no así para beneficio de la ciudadanía", denunció.

LA "SOBERBIA" DEL PRESIDENTE

A pesar de la insistencia, González sigue sin recibir respuestas de Abdo Benítez.

"No ha contestado a ninguna y tampoco ha generado ningún tipo de reacción, ni siquiera de funcionarios de menor rango que se ocupen de ese tema", aseguró.

La diputada reconoció que inició esta correspondencia con la "expectativa" de que el presidente se pronunciara, ya que "la democracia esté ejercida por los tres Poderes del Estado", en coordinación, equilibrio y recíproco control, según la Constitución.

"Si hablamos de ese postulado constitucional, la soberbia en la respuesta de Mario Abdo Benítez, porque finalmente el silencio es una respuesta, es increíblemente inaceptable en un Estado democrático", zanjó.

Aunque ese intento de establecer un diálogo interinstitucional se convirtió en un monólogo epistolar, González se ve como "la gota que perfora la piedra no por su fuerza sino por su constancia" y anunció que habrá "Cartas a Marito volumen 2".

En esta segunda parte, tratará otras cuestiones que preocupan al país como la renegociación en 2023 del Tratado de Itaipú, la represa compartida por Paraguay y Brasil, la reforma agraria, las obras públicas o el funcionamiento de empresas estatales.

EMBESTIDA AUTORITARIA

Durante los meses de pandemia y cuarentena, González ha advertido un "retroceso grave en las libertades", amenazadas por "una embestida autoritaria muy peligrosa, un neofascismo en los tres poderes del Estado".

La diputada enumeró algunos casos, como las "imputaciones y un tratamiento absolutamente selectivo" de la Justicia o las "tropelías" y "robos de dinero público en pandemia" por parte del Poder Ejecutivo, con "licitaciones amañadas" en la compra de material médico.

Pero su mayor preocupación está en el Congreso, en concreto en la Cámara Baja, donde sus colegas suspendieron por 60 días a la diputada Celeste Amarilla, del opositor Partido Liberal, por cuestionar la procedencia del dinero con el que los legisladores consiguen sus escaños.

"En el Legislativo vimos algo que ni siquiera (Alfredo) Stroessner (dictador de Paraguay entre 1954 y 1989) se animó a censurar, la opinión de un parlamentario (Amarilla) que habla de narcopolítica y de dinero sucio", denunció González.

PROTESTA Y PROPUESTAS

Pese a lo que considera una "atropello de las mayorías autoritarias", la diputada mantiene la esperanza en la transformación del país, desde "un gran diálogo social y de un aporte colectivo".

Un consenso que asuma "diez compromisos innegociables" por y para Paraguay, por encima de partidos políticos, colores y Gobiernos.

En su lista de prioridades, encabeza el decálogo la renegociación del Tratado de Itaipú, con los ingresos que podría representar para Paraguay y permitirle dar "un salto cualitativo" en servicios sociales e infraestructuras.

"Hoy es un Paraguay sin agua, es un Paraguay sin luz, es un Paraguay sin carreteras... Es un Paraguay que realmente tiene todo para ser un pequeño ejemplo en Latinoamérica, pero, sin embargo, debido a la voracidad de los políticos ha quedado en el atraso", lamentó.

González, abogada de profesión y activista antes de entrar en el Congreso, se ve "aportando en esa transformación" pero, por el momento, no está "trabajando en un ningún proyecto presidencial".

"La posibilidad de una candidatura presidencial no me quita el sueño ni el tiempo", dijo para acallar a los que ven en ella una figura presidenciable.

De cara a futuras elecciones, la diputada instó a sus compatriotas a dejar de convertir "a los partidos políticos en religiones" y votar por partidos que aporten "reflexiones" y "propuestas".

"La protesta y la denuncia es superimportante, es nuestra obligación, pero más importante aún son las propuestas que podamos sacar", concluyó.

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