La carta de Cristina Kirchner: una sugestiva imagen de Alberto Fernández con dos apuntados por la vicepresidenta

LA NACION
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Alberto Fernández, con Vilma Ibarra y Sergio Massa, a quienes había aludido en su carta del lunes la vicepresidenta Cristina Kirchner
Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Sánchez

La imagen de inmediato se convirtió en la comidilla política de quienes acompañaban a la comitiva presidencial en el camino de la Casa Rosada hacia el CCK, donde se celebraría el homenaje a Néstor Kirchner a 10 años de su muerte. ¿Casualidad o mensaje? Alberto Fernández avanzaba a pie con la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra, a su derecha, y el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, a su izquierda.

El contexto lo cambia todo: lo que en un día cualquiera hubiera sido una situación intrascendente cobró una fuerza sugestiva después de la carta de 3000 palabras que publicó el lunes Cristina Kirchner y que sacudió el tablero del Frente de Todos.

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El Presidente compartió el trayecto nada menos que con dos de los dirigentes que Cristina señaló, sin dar sus nombres pero con alusiones explícitas, en esa proclama por haberla cuestionado en el pasado.

Lo hizo cuando intentó refutar a quienes la critican por "rencorosa" y "vengativa". "A nosotros nunca nos movió el rencor ni la venganza. Al contrario, la responsabilidad histórica y el deber político para con el pueblo y la Patria guiaron todas y cada una de nuestras decisiones y acciones", indicó. Para después continuar: "No hay demostración más cabal de ello que haber decidido con el volumen de nuestra representación popular, resignar la primera magistratura para construir un frente político con quienes no sólo criticaron duramente nuestros años de gestión sino que hasta prometieron cárcel a los kirchneristas en actos públicos o escribieron y publicaron libros en mi contra. Deberán esforzarse mucho para encontrar en la historia argentina ejemplos similares".

Alberto Fernández, con Vilma Ibarra y Sergio Massa, camino al CCK
Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Sanchez

Cuando se refieren a quienes prometieron "cárcel a los kirchneristas" quedan pocas dudas que aludiera a Massa. El líder del Frente Renovador en la campaña presidencial de 2015 llegó a decir en un acto celebrado en el estadio de Vélez Sarsfield, el 1º de mayo: "Voy a ser Presidente porque me da asco la corrupción. ¡Los voy a meter presos! ¡Yo no les tengo miedo!" En ese mismo discurso, ante una multitud, atacó también a La Cámpora, la agrupación que conducía y conduce su actual aliado Máximo Kirchner. "Están tomando el control del Estado. Están poniendo a Fulano, a Mengano. Yo voy a barrer a los ñoquis de La Cámpora, que nos quieren dejar como parásitos en el Estado".

Más adelante, en la campaña de 2017 también se refirió a la posibilidad de una detención de Cristina Kirchner. "Si hoy no existiesen fueros en la Argentina, Cristina estaría presa", dijo en una entrevista con el periodista Luis Majul.

La vicepresidenta aludió a Ibarra por el libro que escribió en 2015 titulado Cristina versus Cristina, en el que hace un largo repaso por las contradicciones históricas del discurso de quien entonces gobernaba el país.

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En la Casa Rosada bajaban el tono a las suspicacias por la compañía que eligió Alberto Fernández en el camino hacia el homenaje a Kirchner. Lo atribuyen a la casualidad y a que son dos dirigentes con los que tiene permanente contacto. Es más, sostienen que Cristina no quiso atacar ni a Massa ni a Ibarra, sino que justamente usó esos ejemplos para demostrar que la construcción del Frente de Todos había dejado atrás los conflictos del pasado.

Pero lo cierto es que las palabras de Cristina seguían agitando olas en el oficialismo, donde se buscaban destinatarios para sus mensajes. Por ejemplo, algunos en el kirchnerismo señalan que al hablar de los libros también se refería a Matías Kulfas, ministro de la Producción, que escribió Los tres kirchnerismos (una historia de la economía argentina 2003-2015), muy crítico de la gestión de Axel Kicillof como ministro.

El más filoso de los comentarios de Cristina Kirchner, sin embargo, fue aquel sobre "los funcionarios que no funcionan". Una alusión que dejó abierta, sin más pistas sobre a quién o quiénes estaba dirigida.