Carlos Sainz complica aún más la encrucijada a Ferrari

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Carlos Sainz ha superado a Leclerc y se ha colocado segundo en la clasificación del GP de Hungría (Photo by Dan Mullan/Getty Images)
Carlos Sainz ha superado a Leclerc y se ha colocado segundo en la clasificación del GP de Hungría (Photo by Dan Mullan/Getty Images)

Carlos Sainz Jr sigue en un estado de forma asombroso desde que se quitó el peso de no ganar tras triunfar en el Gran Premio de Gran Bretaña. Desde entonces estamos presenciando una versión del madrileño mucho más suelta y con confianza para pelear de tú a tú contra bestias como Charles Leclerc o Max Verstappen. Tras una magnífica actuación la semana pasada en Paul Ricard, el fin de semana de Hungría promete emociones fuertes con un segundo puesto en clasificación, un puesto delante de su compañero y a tan solo 44 milésimas de la pole.

La razón por la que el de Ferrari no sale en pole es muy sencilla: el segundo sector. El español ha cuadrado perfecto el primero y el tercero haciendo récord de ambos, pero es que en el sector de curvas de velocidad media y alta no es que no haya hecho púrpura, es que no ha sido ni siquiera su mejor tiempo. Russell, a bordo del Mercedes, en cambio, ha conseguido mejorar todos sus parciales y sin necesidad de hacer récord se ha quedado con la pole, que por cierto es su primera vez.

Dicho esto, el papel de Sainz ha vuelto a ser determinante y muy positivo siendo la referencia de los de Maranello en gran parte del fin de semana hasta el momento. Es el que más cerca se coloca para luchar por la victoria, pero esto no quiere decir que sea la apuesta de Ferrari. Con Verstappen fuera de posición por problemas técnicos, es la oportunidad de oro para Leclerc de empezar a recortar los 63 puntos que les separan en el liderato. Sainz está a 89 puntos del neerlandés, lo que es mundo también, pero ya demostró en 2021, y parte de este 2022, que no iba a ser escudero de nadie.

Pero quien le dice a Sainz que se deje pasar en caso de estar por delante luchando para la que sería la segunda victoria mundialista. Es cierto que Ferrari puede jugar la carta de Silverstone, donde claramente se favoreció al español en detrimento del monegasco, pero las circunstancias no son parecidas. Realmente, ahora mismo Sainz está a un nivel sublime, la mejor versión de la temporada, y si se le pone de cara no hay motivos para frenarle. Además, los italianos dijeron a principio de año que en principio dejaban luchar siempre y cuando no hubiese demasiado riesgo. Irse de vacaciones con la sensación de estar aún en la lucha es muy importante.

De hecho, la presión que tiene Ferrari de cara a la carrera de Budapest es enorme. Porque ya no solo es que Verstappen salga el décimo, sino que Pérez se ha quedado fuera de la Q3 y sale 12º. Por lo tanto, ya no solo estamos hablando del mundial de pilotos, sino del mundial de constructores, título que la escudería más laureada de la Fórmula 1 no gana desde 2008. Casi nada. Lo que significa que hay que empezar a recortar puntos desde ya porque con el fiasco de Paul Ricard la diferencia se alzó hasta los 82 puntos.

Para ser breves, Ferrari debe apañárselas para gestionar los egos de Sainz y Leclerc y entender cuáles son las necesidades de cada uno y a partir de ahí decidir. Pero no solo eso. Tiene que hacerlo de la mejor manera para conseguir un botín de puntos abultado para meterse de lleno en una lucha del mundial de equipos. Si se les escapa esta oportunidad de oro por peleas internas, el bochorno será espantoso. No es tan bonito como todo parece.

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