Carlos de Austria ataca sin piedad a Harry y Meghan Markle

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CIUDAD DE MÉXICO, marzo 16 (EL UNIVERSAL).- Carlos de Habsburgo-Lorena, jefe de la Casa de Habsburgo, se le fue a la yugular a Meghan Markle y Harry de Sussex debido a la bomba de declaraciones que hicieron para la presentadora Oprah Winfrey contra la familia real del Reino Unido, encabezada por la reina Isabel II, abuela de Harry.

En medio de un fuego cruzado entre los que apoyan a los duques y los que no, ahora, Carlos de Habsburgo, archiduque y príncipe imperial de Austria y príncipe real de Hungría y de Bohemia, dio a conocer su postura: "Una aparición así es puro chisme y basura".

El archiduque Carlos de Habsburgo es hijo de Otón, archiduque de Austria, y de la princesa Regina de Sajonia-Meiningen. Su abuelo paterno fue el último emperador de Austria y rey de Hungría y de Bohemia, Carlos I/IV. Está dedicado a la política y es fundador de la organización Paneuropa-Austria desde 1987.

Debido a la serie de acusaciones que Meghan y Harry hicieron en televisión estadounidense, a través de la cadena CBS, sobre supuestas actitudes de racismo y exclusión dentro de la monarquía inglesa, se desataron cientos de titulares y miles de opiniones al respecto, lo que presionó a la reina Isabel II a enviar un comunicado con carácter de urgente sobre la postura que tomarían tras dos horas de señalamientos y críticas.

Por ello, Carlos de Austria se fue con todo en una entrevista que concedió al periódico austriaco "Kronenzeitung". "Los dos están muy al final en la línea de sucesión, por lo que no desempeñan ningún papel en este aspecto", comentó sin reparos. "Solo por ese motivo, una aparición con tanta difusión internacional me parece completamente inapropiada. Si hay problemas o discrepancias en la esfera privada, es más apropiado discutirlos y solucionarlos en la intimidad. Una aparición así es puro chisme y basura", dijo contundente.

También, de acuerdo con "Vanitatis", el archiduque Carlos de Habsburgo-Lorena calificó de "prescindibles" las señalamientos de racismo que Meghan Markle y Harry aseguraron existen en la familia real, pues al parecer, a "alguien" de la familia real le preocupó de qué color sería baby Archie al nacer.