Carla Vizzotti. “Todo lo que parece lento nunca en la historia fue tan rápido”

Nora Bär
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Carla Vizzoti , secretaría de Acceso a la Salud del Ministerio de Salud de la Nación
Carla Vizzoti , secretaría de Acceso a la Salud del Ministerio de Salud de la Nación

Recientemente recuperada de su cuadro de Covid-19, la nueva ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, flanqueada por la directora nacional de Epidemiología, Analía Rearte, y el director nacional de control de enfermedades transmisibles, Juan Manuel Castelli, recibió en el edificio de la Avenida 9 de Julio a un grupo de periodistas científicos con agenda restringida a temas sanitarios.

No se refirió a hechos de gran repercusión pública, como el escándalo de la vacunación por fuera de los turnos prioritarios, ni a la estrategia aplicada en Formosa, pero respondió a otras preguntas: ¿cuándo van a llegar más dosis?, ¿por qué la Argentina vacuna más despacio que Chile y otros países?, ¿se puede acelerar la inmunización con una sola dosis?, ¿empezará a regir un “pasaporte sanitario” para los que ya estén vacunados?

Ante todo, aclaró que “la vacuna [contra el SARS-CoV-2] no es mágica, es una herramienta más de prevención de la segunda ola. En cualquier enfermedad transmisible, primero genera un beneficio individual y cuando se masifica (dependiendo de la eficacia y de la duración de la inmunidad), recién se ve el impacto sanitario. La campaña de vacunación es el comienzo del fin de una etapa, pero se necesitan meses para ver el impacto. Si bien tiene un rol clave, que hayamos empezado a vacunar, de ninguna manera significa que podamos dejar de cuidarnos”.

Aquí, una síntesis de sus principales respuestas:

La situación regional y la restricción de ingresos y egresos

“Para un virus con largo período de incubación, como es el SARS-CoV-2, no hay una medida que impida que ingrese al país, ni que se transmita. Pensar que cerrar un vuelo es la solución es erróneo. Si se cierran los vuelos a Brasil, las personas van a ‘triangular’ por otro lado. Primero, tenemos que desalentar los viajes. La gente tiene que saber que irse a un lugar con circulación de nuevas variantes es un riesgo. Luego, aplicar todas las medidas que ya están vigentes: test de ingreso, declaración jurada y cuarentena cuando se llega. Todo eso está descentralizado y en manos las provincias. Estamos trabajando en eso, bajando las frecuencias de vuelo y fortaleciendo los controles de ingreso. En el DNU [de la emergencia sanitaria] está la indicación de hacer la cuarentena. Vamos a trabajar con el Consejo Federal de Salud [que integran los ministros de salud de las 24 jurisdicciones] en fortalecer el cumplimiento y control de esa exigencia. La norma está, lo que hay que hacer es cumplirla. Sobre todo con viajes que no son impostergables. Entendemos que estamos cansados, pero hay algo que nos excede. Tenemos que estimular el turismo interno a lugares donde no haya brotes importantes y nuevas variantes del coronavirus. Lo estamos evaluando junto con Turismo, con Cancillería y Transporte. Es muy importante que la población perciba el riesgo y desestime viajar si no es imprescindible”.

Centro de vacunación para docentes en CABA, en la sede del Club Racing
Silvana Colombo


Centro de vacunación para docentes en CABA, en la sede del Club Racing (Silvana Colombo/)

Vuelta a cuarentenas estrictas

Vizzotti desestimó la posibilidad de volver a cuarentenas generales. “Hay que poner en valor el esfuerzo que hizo la sociedad –dijo–. El sistema de salud se fortaleció y eso permitió que pudiera dar respuesta siempre. Ese esfuerzo valió la pena. Lo que aprendimos es que hay actividades de alto y bajo riesgo, y que hay actividades en las que, realizadas respetando un protocolo, el riesgo disminuye muchísimo. Y eso se vio en el sistema de salud: en un principio la proporción de contagios era del 14% y ahora, de alrededor del 2%. Eso es porque mejoraron los cuidados. Es ese esfuerzo el que tiene un resultado y permitió sostener el turismo y emprender el desafío de la presencialidad en las escuelas. De allí que pensemos en acciones muy puntuales: si suben los casos en un lugar, restringir la movilidad ahí específicamente y no en todos lados”.

Vacunar con una dosis a más población

“Está claro que lo mejor para una persona individual es recibir el esquema completo, pero si se logra que más gente tenga aunque sea una sola dosis, hay un beneficio sanitario. Mañana tenemos una reunión con el ministerio de salud pública del Reino Unido, que tiene una mirada poblacional y donde se difiere la segunda dosis. Vamos a vacunar más rápido a más personas y, en una situación muy compleja a nivel mundial de producción de vacunas, se contempla la posibilidad de atrasar la segunda dosis. CABA está citando a los tres meses. En el carnet de vacunación dice ´a partir de 21 los días’. Con Sputnik también se puede diferir, lo que no se puede es usar la segunda dosis como primera. Lo importante es sostener el ingreso regular de vacunas y esta progresividad va a ir aumentando a medida que lleguen las dosis. La mayoría de los países están evaluando cuánto se puede extender ese intervalo de seguridad mínimo. No hay un intervalo máximo para completar el esquema de vacunación. Nuestro objetivo, primero, es bajar la mortalidad para que se puedan atender otras patologías, para que el equipo de salud no se agote” .

Y agregó Castelli: “La Comisión Nacional de Inmunizaciones canadiense planteó diferir la segunda dosis a casi cuatro meses para Pfizer y Moderna, que son las vacunas que ellos tienen. Los estudios preliminares en cuanto a la respuesta inmunológica permitirían postergar la aplicación de la segunda para poder vacunar a la mayor cantidad de gente posible”.

Cuándo van a llegar más vacunas

“La Argentina firmó contratos con empresas productoras y un cronograma al que se comprometieron los laboratorios. Esos compromisos no se pudieron cumplir no solo aquí, sino también en el resto del mundo. Una cosa es producir para un ensayo clínico y otra para la vida real. Se necesitan envases, filtros, jeringas, agujas, máquinas… más la logística de distribución: termoboxes, hielo seco… Aunque firmemos un contrato, existe la posibilidad d que se complique. Queremos informar oficialmente que llegan más vacunas y la cantidad de dosis cuando tengamos la certeza de que las vamos a recibir. Hoy tenemos una videoconferencia con el Instituto Gamaleya para ver cuántas nos mandan esta semana. Estamos viendo con Sinopharm cuándo pueden venir esas tres millones de dosis, también con Covax y con el Serum Institute, que nos debe 580.000 dosis. AstraZeneca debería decirnos esta semana cuándo nos va a entregar”.

Por qué no va más rápido el plan de vacunación

“Las provincias se prepararon muchísimo. Los planes estratégicos son autónomos y va a depender de cuántas vacunas vayan llegando, pero el ritmo va a escalar. Está aumentando la capacidad de vacunación, pero no queremos impactar en el plan de vacunación anual. Si logramos que lleguen más dosis se va a poder acelerar. Lo que parece lento, nunca en la historia fue tan rápido. Llega un avión con vacunas y ya en la pista se ‘desaduana’. Eso se manda al Instituto Nacional de Medicamentos (Iname) para que garantice que esos lotes se distribuyan. Todo eso se hace en 12 horas. Una vez que el Iname da la autorización, se empieza a distribuir y en 48 horas están las vacunas en los destinos. Pero luego se tarda en aplicarla y registrarla. Por primera vez, para garantizar la transparencia y la trazabilidad, la carga es nominal, antes se lo hacía en forma grupal. Falta mucho, hay que trabajar muchísimo, nos podemos equivocar, pero no perdamos de vista lo que estamos haciendo”.

Agregó Castelli: “Es lógico que cada provincia tenga su estrategia, porque también depende de las características de las vacunas. Está avanzada la vacunación al equipo de salud, en las residencias geriátricas y empezando con los docentes. Pero también hay que hacer un uso eficiente de las dosis: si tenemos una inmunización aprobada para menores de 60, hay que tratar de aprovecharla aunque no se haya terminado con el grupo anterior”.

Comparación con Chile

“No se pueden comparar los planes de vacunación de cada país. En algunos, se requiere ultrafrío, en otros temperatura de freezer, en otros, de dos a ocho grados. En ciertos programas la gente va a la vacuna y no la vacuna a la gente. La Sputnik V es una de las más eficaces y más seguras, pero si llegan cuatro millones juntas, se puede vacunar más rápido. Si llegan a lo largo de un mes, el ritmo será otro. Ojalá que a Chile le vaya muy bien, porque si bajan los casos vamos a tener menos riesgo. Y ojalá todos los países de la región podamos vacunar a la mayor velocidad posible”.

Segunda ola

“Que va a haber segunda ola es lo que estamos viendo en todos los países. Es muy difícil de evitar, pero si tenemos mayor cantidad de población en riesgo vacunada, disminuirá la mortalidad. Eso es lo que tenemos que buscar”.

Pasaporte inmunitario

“No es matemático, ni tan simple, que uno se vacuna y se terminó el riesgo. Si yo estoy vacunada, no se sabe si igual puedo transmitir el virus. Todavía no hay seguridad de que las personas vacunadas no transmitan el virus. Es muy pronto para decirle a alguien que está vacunado que deje de practicar las medidas de prevención”.