Carla Vizzotti defendió el decreto que habilita la compra de vacunas de Pfizer: “Acá nadie abdicó posiciones”

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La ministra de Salud, Carla Vizzotti (Foto: presidencia/cb)
Presidencia

La ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, defendió este sábado el nuevo DNU del Gobierno que habilita la compra de la vacuna contra el coronavirus a la farmacéutica Pfizer y, eventualmente, a las compañías Johnson & Johnson y Moderna. Un día después de la publicación del decreto, aseguró que “nadie abdicó posiciones” al firmar la norma que actualiza y regula el marco legal vigente y dio algunos detalles sobre la dilatada negociación con la empresa estadounidense.

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“Para facilitar la firma de contratos con laboratorios que habían requerido determinadas condiciones es que se pudo sacar recién ahora el decreto, que acerca posiciones para lograr el objetivo de nuevas compras”, dijo Vizzotti esta mañana en diálogo con Radio Mitre, y aclaró: “Acá nadie abdicó posiciones, sino que se preservaron las necesidades de los laboratorios, y a la vez sostener los intereses del Estado, entre ellos, el principal, que es conseguir la mayor cantidad de vacunas lo antes posible”.

En relación con los largos meses de idas y vueltas entre el Gobierno y los laboratorios norteamericanos, expresó: “Durante este tiempo se negociaron los términos generales, que contemplan los requisitos de las empresas, siempre resguardando los intereses del Estado; esas son la dos cosas que se han logrado después de mucho trabajo y en un contexto bien complejo”.

De acuerdo con la funcionaria, los contratos no pudieron firmarse previamente porque el marco legal que había aprobado el Congreso no satisfizo a Pfizer, que fue “el único laboratorio que se negó”. “Ya no el Gobierno, sino el país no podía avanzar en este tema porque el marco legal lo impedía; entonces, no es que el Gobierno se negó a suscribir convenios”, justificó.

Con respecto a los cambios planteados por el nuevo DNU, detalló: “No es sacar la palabra negligencia de la ley lo que solucionaba el problema, se cambió esa mirada, también otras palabras y las garantías líquidas. Esa confidencialidad de la negociación hace que el Gobierno tenga el compromiso de la negociación y la dificultad de difundirlo”.

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Vizzotti también le respondió a quienes afirman que la población más joven se vio perjudicada por la dilación en la firma del acuerdo con Pfizer, quienes hasta ahora no pudieron ser inmunizados. “Solo desde el 10 de mayo pasado el laboratorio registró que se puede utiliza su vacuna para menores de 18 años, por lo que no hubiésemos podido vacunar antes a esa franja etaria con esa fórmula”, sentenció.

“Un punto de llegada”

En línea con los dichos de la ministra, la secretaría Legal y Técnica de la Presidencia, Vilma Ibarra, se refirió a la firma del DNU como “un punto de llegada, no de partida”, alcanzado a partir de un “intenso trabajo” por parte del Gobierno.

“Hay dos formas de gobernar: una es preguntar a ver qué quieren a los laboratorios y firmar todo; y la otra, es la de defender los intereses de la Nación”, sostuvo la funcionaria en diálogo con CNN Radio, y agregó: “El DNU publicado es un punto de llegada, no de partida, al que se llegó a través de las negociaciones con los laboratorios que tienen un marco muy complejo, con un contexto de todos los países pidiendo vacunas”.

Frente a estas circunstancias, Ibarra enfatizó que el marco legal previo no autorizaba a llevar adelante contrataciones con diferentes empresas. Por eso, celebró la firma del decreto, que “va a permitir acceder a contratos con laboratorios americanos con los que hasta acá no podíamos acceder y también recibir donaciones de otros países respecto de estas vacunas y recibir estas vacunas a través del mecanismo Covax, sobre todo, y primordialmente vamos a poder acceder a una vacuna pediátrica”.

Sobre el marco legal establecido en el DNU, insistió en que es producto de un “trabajo de mucho esfuerzo y acercamiento de posiciones, una labor muy compleja con laboratorios internacionales que tienen asesores internacionales”, y resumió: “Esto no es ir a comprar una caja de tornillos”. Añadió que son comprensibles, en ese sentido, los cuestionamientos en relación con los tiempos de la negociación, ya que la gente “no puede saber el tipo de requerimiento que tenían los laboratorios” y analizó que a veces, en las críticas, se “aprovechan de que hay cláusulas de confidencialidad que se deben firmar y no se puede explicar”.

Con información de Télam

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