Una cardióloga barajada como posible ministra de Salud le dice no a Bolsonaro

Agencia EFE
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Brasilia, 15 mar (EFE).- La cardióloga Ludhmila Hajjar confirmó este lunes que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, le propuso asumir el Ministerio de Salud en lugar del general Eduardo Pazuello pero lo rechazó porque "la ciencia está por encima de la ideología".

Hajjar dijo en una breve entrevista con CNN Brasil que se sintió "extremadamente honrada con la invitación", pero que sus ideas de combate a la pandemia del coronavirus, que tiene al país como uno de los más afectados, no coinciden con las del mandatario.

Citó entre sus diferencias la necesidad de confinamientos, a los que se opone con firmeza el gobernante, pese a que "ya está probado científicamente que salva vidas", indicó Hajjar.

"Dejar a la gente encerrada en casa tiene un impacto económico tremendo, pero no veo otra solución inmediata", dijo Hajjar, quien, con sus declaraciones, confirmó que Bolsonaro ha decidido buscar un nuevo ministro de Salud, que sería el cuarto desde que irrumpió la pandemia en el país.

Las conjeturas en ese sentido aumentaron durante el pasado fin de semana, cuando Bolsonaro recibió a Hajjar en su residencia oficial para tratar su posible incorporación al Gobierno, que fue incluso apoyada públicamente por el presidente de la Cámara de Diputados, Arthur Lira.

La sola posibilidad de que Hajjar asumiera el Ministerio de Salud dio lugar a un fuerte movimiento en su contra en las redes sociales, promovido por activistas digitales del bolsonarismo que publicaron fotos de la cardióloga junto a adversarios políticos del gobernante, como la expresidenta Dilma Rousseff.

El Ministerio de Salud, a su tiempo, negó que Pazuello hubiera renunciado al cargo por supuestos motivos de salud, como dijeron algunos medios locales.

"El Ministerio de Salud informa que el ministro Eduardo Pazuello sigue al frente de la cartera, con su gestión empeñada en acciones de enfrentamiento a la pandemia en Brasil", aseguró el despacho en una nota oficial, en la que se garantizó además que "no hay ninguna petición de renuncia".

Aún así, las declaraciones de Hajjar dejan claro que Bolsonaro parece decidido a sustituir al general del Ejército, tal como le exigen desde hace semanas los partidos de centro y derecha que controlan las cámaras legislativas.

Pazuello, un especialista en logística sin experiencia en el área de salud, asumió el cargo a mediados de mayo del año pasado, después de que sus dos antecesores renunciaron en cuestión de poco más de un mes por sus serias divergencias con Bolsonaro en relación al combate a la pandemia.

Esas diferencias, similares a las expuestas por Hajjar, pasaban fundamentalmente por la oposición de Bolsonaro a los confinamientos y su empeño en usar la cloroquina para tratar la covid-19, a pesar de que no hay comprobación científica de su eficacia.

La gestión de Pazuello, que sí aceptó esos postulados, se opuso a los confinamientos y recomendó la cloroquina, pero está sin embargo bajo investigación judicial, por sospechas de "omisión" y "falta de transparencia" en sus decisiones.

Brasil está considerado actualmente el epicentro global de la pandemia, con más de 278.000 muertos, 11,5 millones de casos, una curva descontrolada y hospitales colapsados, todo en parte por la aparición de una variante amazónica mucho más virulenta que la original.

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