Captan disparando al aire a familiar de la dueña de "La Polar"

CIUDAD DE MÉXICO, enero 11 (EL UNIVERSAL).- Por medio de redes sociales se difundió una grabación en donde se observa a una mujer disparando al aire como parte de las fiestas decembrinas, presuntamente la mujer, es familiar de la dueña del restaurante "La Polar".

De acuerdo con los hechos, las detonaciones se realizaron a unas calles del establecimiento, el cual se encuentra ubicado en la calle Guillermo Prieto 129, San Rafael, en la alcaldía Cuauhtémoc, 06470, en la Ciudad de México.

En el video se identifica a Gabriela Garcés, quién es la hija de Doña Trini, dueña de la cantina, además se observa a su esposo ayudarle a realizar los disparos, mientras que al fondo uno de sus amigos también dispara al aire.

Por el momento se desconoce si las personas cuentan con el permiso para portar armas de fuego o si hubo lesionados por alguna bala perdida en los alrededores de la demarcación.

¿Quién es la dueña de La Polar? Doña Trini, como es conocida, la dueña del restaurante La Polar y su familia son oriundos de Ocotlán, Jalisco.

Los inicios de su negocio fue como un local de cervezas en 1934, pero no fue sino hasta que vendieron su famosa birria que el éxito llegó.

Doña Trini también es empresaria, ya que un mezcal artesanal lleva su nombre y se vende en su propio restaurante.

"La Polar", ha tenido la visita de figuras del medio artístico como Lupillo Rivera y Pablo Montero, como parte de un homenaje que hicieron a la mujer que ha tenido su negocio por 88 años.

Asesinato en La Polar fue por una propina. Antonio Monroy, de 59 años de edad, acudió la noche del domingo al restaurante La Polar, en la colonia San Rafael, alcaldía Cuauhtémoc, y horas después falleció.

Su acompañante, Adriana, denunció en una transmisión en vivo en redes sociales que era golpeado por los meseros, y según las primeras declaraciones, fue porque se negó a pagar la cantidad de propina que le exigieron los meseros.

De acuerdo con la carpeta de investigación FICUH/CUH-2/UI-2C/D/00047/01-2023, presuntamente uno de los meseros —a quien una de las testigos y acompañante de la víctima identificó como Pedro—, ya los conocía y tenían "problemas". Ambos llegaron a cenar y los trataron mal, pero no le dieron importancia.

Sin embargo, al momento de pagar el monto que no superaba mil pesos, los meseros le exigieron pagar eso y poco más de 50% del consumo total de propina. Aparentemente, la víctima se negó argumentando un mal servicio y maltrato, y fue entonces que la riña empezó.