"Cansancio importante": cómo pasa Macron el aislamiento en una residencia de Versalles

LA NACION
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PARÍS.-El presidente francés, Emmanuel Macron, que contrajo coronavirus y padece un "cansancio importante", seguía trabajando el viernes a distancia, desde su residencia oficial cerca de París, al día siguiente de anunciar su contagio, que obligó a aislarse a varios dirigentes europeos.

La presidencia no quiso comunicar más información hoy por la mañana, pero hizo saber que el jefe de Estado estaba instalado en La Lanterne, una residencia a disposición de los mandatarios franceses en Versalles.

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La víspera, el vocero del gobierno Gabriel Attal señaló que Macron tenía "síntomas reales, tos y cansancio importante".

Visiblemente el contagio se produjo durante la cumbre maratoniana de la UE del pasado jueves y viernes, según una fuente cercana al ejecutivo. Macron estuvo negociando 20 horas sin parar con los dirigentes de los 27 países miembros, incluida una noche.

Esto obligó a varios dirigentes europeos a adoptar medidas de aislamiento y modificar sus agendas.

Los jefes de gobierno español Pedro Sánchez, el portugués Antonio Costa, el belga Alexander De Croo, el luxemburgués Xavier Bettel, así como el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, anunciaron que se aislaban como medida de precaución.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que participó el lunes en un almuerzo en París con el mandatario francés, estimó en cambio que no era necesario ponerse en cuarentena.

Antes de Macron, numerosos jefes de Estado y de gobierno contrajeron la enfermedad, entre ellos el estadounidense Donald Trump, el británico Boris Johnson y el brasileño Jair Bolsonaro.

Críticas por descuidos

Macron es criticado por sus descuidos en protegerse del coronavirus, con las grandes cenas realizadas durante la semana.

El presidente francés de 42 años habitualmente usa tapabocas, respeta las normas de distanciamiento social y asegura que su estrategia contra el virus se base en la ciencia, pero últimamente ha aparecido en cámara en violación de las reglas.

Estrechó la mano y casi abrazó al titular de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el mexicano Ángel Gurría, en una reunión el lunes. Los dos llevaban tapabocas, pero la presidencia reconoció el viernes que el saludo había sido un "error''.

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Macron también participó de comidas con grandes grupos de gente antes de dar positivo el jueves, incluso con miembros de su partido centrista y políticos opositores, aunque se aconseja a la gente evitar reuniones de más de seis personas. Su oficina ha estado en contacto con los presentes, pero ha dicho a la gente sentada lejos del presidente que no se las considera en riesgo.

Agencias AFP y AP