Cansados de violencia, en San Mateo del Mar optan por revocar mandato

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JUCHITÁN, Oax., abril 18 (EL UNIVERSAL).- En San Mateo del Mar todos piden justicia por los muertos. Es la única coincidencia, pues en todo lo demás esta comunidad del Istmo de Tehuantepec enfrenta una división interna que amenaza con fracturarse aún más.

Mientras tanto, los casi 15 mil habitantes ikoots viven con miedo y angustia. Esa desesperación no los abandonan desde la madrugada del 21 de junio del año pasado, cuando 15 personas fueron masacradas, asesinadas con piedras y palos e incineradas en la comunidad de Huazantlán del Río. Desde entonces, la impunidad galopa sin restricciones y la falta de justicia ahuyenta la paz.

El terror que impera en esta comunidad de pescadores, que se extiende en una estrecha franja de tierra entre el océano Pacífico y el Mar Muerto, una laguna interior, es el resultado de un conflicto político-electoral que se arrastra desde 2019 entre un grupo que apoya al presidente municipal, Bernardino Ponce Hinojosa, y otro que lo repudia, lo que hizo estallar la violencia y muerte, aquella madrugada de 2020.

Es por esa situación que este domingo 18 de abril será enjuiciado el gobierno de Ponce Hinojosa en 16 asambleas comunitarias que se realizarán simultáneamente, amparadas en el Sistema Normativo Indígena que los rige (Usos y Costumbres).

Además del clima de inseguridad y miedo que se vive en San Mateo del Mar, a sus pobladores también les preocupa el abandono en que se encuentran. Desde enero el Centro de Salud suspendió sus servicios, que apenas se habían reanudado en octubre. El personal médico no quiere ingresar a la población por miedo a la violencia.

En la cabecera se cuenta con dos médicos particulares, pero la gente no tiene dinero para tratarse con ellos. "¿Cómo atender alguna urgencia que se presente en la familia? Y luego, ni para salir de noche porque en todos los accesos que comunican con el puerto de Salina Cruz se bloquean con palos y piedras", dice doña Juana, habitante de este pueblo del mar y quien lamenta que las últimas autoridades hayan olvidado sus compromisos con la población.

"Ni siquiera viven aquí para que gestionen ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE), tres días a la semana se va la luz y se perjudica a los pacientes diabéticos que se les echan a perder las soluciones para la diálisis".

"Si las autoridades estuvieran pendientes de las necesidades del pueblo, tal vez ya hubieran perforado un pozo. Desde hace años no tenemos agua, la gente hace sus pocitos, pero por falta de lluvias desde hace tres años ya se están secando", añade.

"Las campañas pervirtieron los Usos y Costumbres"

Antes del 2010, recuerdan los pobladores de San Mateo del Mar, en la elección de las autoridades municipales a mano alzada sólo participaban los hombres que vivían en las tres secciones de la cabecera. No participaban mujeres ni pobladores de las 16 comunidades, como Huazantlán del Río.

Luego, en las siguientes, se abrió la participación de las agencias y, en 2016, las autoridades electorales autorizaron el registro de candidatos, pero no por partidos, sino por planillas y quedó atrás la asamblea a mano alzada. También se permitió hacer campañas que, según la población, pervirtieron los usos y costumbres.

"Desde que asumieron el poder no han visitado las comunidades, al contrario, han perseguido, amedrentado, e incluso generado violencia, que derivó en pérdida de vidas, como la desaparición y asesinato del agente suplente de Huazantlán del Río, el ataque armado a asambleas de las comunidades perpetrados por policías municipales y la muerte de otros 15 civiles", argumentan los pobladores que buscan desconocer al Cabildo.

En la convocatoria a las asambleas se argumenta que además de la quema de casas y vehículos y el incendio de las oficinas de la agencia de Huazantlán del Río, en 2020 se cometió el desvío de recursos municipales, faltan obras de beneficio social y hay duplicidad de autoridades en comunidades.

Edil sin respuestas

"Claro que tengo miedo que me hagan daño, que me maten, pero qué se le va hacer", confiesa a EL UNIVERSAL el presidente municipal Bernardino Ponce Hinojosa, quien rechaza las acusaciones de quienes pretenden desconocerlo y desean nombrar a nuevas autoridades. "Están en su derecho de hacer asambleas, pero no son la autoridad para desconocerme", dice.

—Lo acusan de que no vive en el pueblo y que no ha hecho obras.

"No vivo en el pueblo por temor a que me hagan daño, despacho en la comunidad de La Reforma, cerca de San Mateo; obras sí he hecho", responde.

—¿Cómo cuáles?

El presidente municipal titubea. "Si me permite, en un rato le mando la lista".

La lista nunca llegó.

Los muertos de todos

Actualmente el palacio municipal de San Mateo del Mar es un edificio vacío. Ninguna autoridad despacha ahí desde 2017. El penúltimo edil, Gelasio Hidalgo, gobernó desde Huazantlán y el actual tampoco se para en la cabecera.

Todos los involucrados en el conflicto, desde el exagente de Huazantlán del Río, José Luis Chávez, a quien se le adjudica la campaña de desconocimiento, hasta el Bernardino Ponce, exigen justicia por los muertos que ha dejado el enfrentamiento entre ambos grupos, el mismo que se convirtió en una batalla por el control de los 80 millones de pesos que se le asigna a San Mateo del Mar como presupuesto anual.