Canelo Álvarez y la acusación de fracturar a un boxeador 20 kilos más pequeño

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Canelo Álvarez celebrando después de ganar una pelea en 2011. (Francisco Estrada/Jam Media/LatinContent via Getty Images)
Canelo Álvarez celebrando después de ganar una pelea en 2011. (Francisco Estrada/Jam Media/LatinContent via Getty Images)

Canelo Álvarez es un tipo acostumbrado a los reflectores. Así ha sido durante casi toda su vida. Sin embargo, en cierta ocasiones su nombre se ha mezclado con algunos escándalos. El primero durante su carrera, y el que tuvo mayor repercusión mediática, involucró a otro boxeador. En octubre de 2011, Ulises Archie Solís denunció haber sido víctima de agresiones físicas por parte de Saúl Álvarez.

Según la versión de Solís, que por ese entonces era campeón mundial de peso minimosca, el pleito comenzó en la Barracanca de Oblatos, en Jalisco, lugar al que ambos iban a correr. En algún momento, los dos peleadores se emparejaron en sus rutas y fue ahí cuando todo explotó: presuntamente, Canelo le reclamó al Archie por haber tenido comunicación con una pareja sentimental suya.

De pronto me comenzó a reclamar muchas cosas. Me preguntó: ‘¿Por qué andas con mi mujer?’. A lo que no le dije que ni la conozco. Y sin más, me conectó un volado de izquierda y un cruzado de derecha, con lo que me fracturó la mandíbula”, fueron las declaraciones de Solís a la prensa. Según el púgil, después de levantarse del piso, Álvarez arremetió de nuevo contra él y le tiró un par de golpes más, que le provocaron una doble fractura de mandíbula

Solís demandó a Saúl Álvarez por el delito de lesiones. La versión de Canelo señaló como responsable a uno de sus hermanos: Juan Ramón Álvarez. Según dijo el hoy multicampeón, él llegó a la Barranca de Oblatos porque su entrenador, Eddy Reynoso, le avisó que Juan Ramón y Archie habían tenido una pelea que fue comenzada por Solís. En diversas ocasiones, Canelo evitó el tema cuando era preguntado por las denuncias del también peleador tapatío al que conocía desde su infancia.

En 2012, Solís brindó una entrevista a Proceso en la que argumentó diversas trabas en la Fiscalía de Jalisco pues, siempre según su relato, Canelo Álvarez contaba con amistades en esa institución. Ulises incluso dijo que hubo testigos que presenciaron aquel ataque y que voluntariamente se habían ofrecido para ir a declarar y apoyar su versión de los hechos.

La diferencia de peso entre Canelo y Solís era, aproximadamente, de 20 kilos; y con Juan Ramón, peleador de peso welter, había 17 kilos de distancia. Aunque en este caso se trató de una reyerta callejera, en el boxeo el tonelaje es siempre un factor decisivo En cualquiera de las dos versiones, Solís tenía una clara desventaja.

En ese momento, Álvarez ya había conquistado el título del mundo superwelter y su nombre comenzaba a ocupar carteleras internacionales de gran relevancia. Solís era uno de los peleadores más consistentes en su división, aunque no gozaba de una gran cobertura mediática. Precisamente la imagen pública de Canelo Álvarez fue un aspecto medular en el conflicto, pues el pelirrojo argumentaba que Solís únicamente quería colgarse de su prestigio y ganar dinero; mientras que Archie sostenía que Juan Ramón se echó la culpa para evitarle cualquier problema a su hermano.

Solís durante una pelea de título mundial en el Madison Square Garden (Al Bello/Getty Images)
Solís durante una pelea de título mundial en el Madison Square Garden (Al Bello/Getty Images)

Solís exigía 9 millones de dólares como parte de su demanda. Solamente volvió a pelear en dos ocasiones más después de la fractura de mandíbula con saldo de una victoria y una derrota. Su último combate tuvo lugar el 9 de mayo de 2013 ante Edgar Sosa. Durante su carrera, Solís ganó dos títulos del mundo en dos divisiones. Retuvo el cinturón de peso mosca en ocho ocasiones entre 2006 y 2009, antes de perderlo contra Brian Viloria. Luego, dos años más tarde, conquistó la faja de peso minimosca ante el argentino Luis Alberto Lazarte. Solo pudo defender el cetro en una ocasión, antes de los incidentes en Oblatos.

La querella llegó a su fin el diciembre de 2015, cuando Saúl Álvarez indemnizó a Solís por una cantidad de dinero no precisada, según reveló el portal TMZ. Para ese momento, Canelo ya estaba instalado en las grandes ligas del boxeo, lugar que sigue ocupando hasta la fecha. El tema de Solís quedó archivado y ninguna de las dos partes volvió a mencionarlo públicamente.

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