Los candidatos minoritarios se mantienen en la carrera presidencial filipina

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Manila, 17 abr (EFE).- A pesar de que las encuestas no les dan casi ninguna posibilidad de victoria en las elecciones presidenciales del próximo 9 de mayo en Filipinas, la leyenda del boxeo Manny Pacquiao y otros cuatro aspirantes anunciaron este domingo que mantienen sus candidaturas, lo que puede facilitar la victoria de Ferdinand "Bongbong" Marcos, hijo del fallecido dictador Ferdinand Marcos.

En un comunicado conjunto, Pacquiao; el alcalde de Manila, Francisco Domagoso (alias Isko Moreno); los senadores Vicento Soto y Panfilo Lacson y el aspirante socialista Norberto Gonzales declararon su intención de no abandonar, pese a que las encuestas les dan menos del diez por ciento de intención de voto.

"No habrá retiradas. Cada uno de nosotros seguirá con su respectiva campaña presidencial y se esforzará por merecer la elección que nuestra gente decida", reza el comunicado, firmado también por el candidato a vicepresidente Willie Ong.

Su determinación a seguir fue escenificada en una rueda de prensa conjunta (en la que finalmente no participó Pacquiao pese a firmar la declaración) para salir al paso de las presiones de voces que pedían su retirada para convertir las elecciones en una contienda entre el favorito Marcos y la vicepresidente del país, Leni Robredo, única candidata a la que las encuestas otorgan alguna posibilidad de victoria.

Domagoso, alcalde de Manila y antiguo actor conocido como Isko Moreno, fue el que se mostró más desafiante con Robredo al pedirle que, si es incapaz de imponerse al hijo del dictador, sea ella quien se retire para no fragmentar el voto anti Marcos.

"Si no eres un buen jugador para ganar, tienes que hacer el sacrificio supremo y retirarte. El mismo desafío que nos dan a nosotros lo devolvemos. Sea una heroína. Retírese, Leni", le espetó el regidor de Manila a la única candidata femenina, que ronda el 25 por ciento de intención de voto.

Todos los sondeos parecen garantizar la victoria de Marcos Jr, quien ha realizado una campaña extremadamente conservadora en la que ha evitado cualquier debate con los demás candidatos y ha eludido entrevistas difíciles que puedan ponerle en aprietos.

Amparado en una potente maquinaria propagandística que parece haber borrado de la memoria colectiva los millones de dólares saqueados por Ferdinand Marcos y sus aliados a las arcas del Estado y las torturas y ejecuciones sumarias durante los años más crudos de su presidencia (1965-1986), la única preocupación del clan Marcos es el lento pero constante ascenso de Robredo.

Con unos recursos financieros muy limitados, la antigua activista ha construido una campaña basada en el voluntariado que en las últimas semanas ha sacado músculo con concentraciones multitudinarias de apoyo en varios puntos del país, en un intento por levantar una ola rosa (el color de su candidatura) que termine desbancando al hijo del dictador.

A falta de tres semanas para los comicios, uno de los últimos factores que podrían provocar un vuelco sería la irrupción en campaña del presidente saliente, Rodrigo Duterte, que no ha prestado su apoyo a ningún candidato, pese a que su hija, Sara Carpio-Duterre, es candidata a la vicepresidencia de la mano de Marcos.

(c) Agencia EFE

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