Candidatos a cargos altos en Interpol generan preocupación

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Dos ciudadanos británicos, Ali Issa Ahmad (izq) y Matthew Hedges, posan para una foto en Estambul el 22 de noviembre del 2021. Ambos dicen haber sido torturados en los Emiratos Árabes Unidos y demandaron al mayor general Ahmed Naser al-Raisi, inspector general del ministerio del interior de los EAU, quien se postuló a la presidencia de la Interpol. (AP Photo/Francisco Seco)

PARÍS (AP) — Organizaciones de derechos humanos y legisladores occidentales están haciendo sonar campanas de alarma ante la posibilidad de que el nuevo jefe de la Interpol sea de un país con un gobierno autoritario o de que representantes de países con ese tipo de gobiernos ejerzan demasiada influencia en la poderosa red policial internacional.

Figuras de China y los Emiratos Árabes Unidos se postularon a cargos importantes. La asamblea general de la Interpol, en la que se elegirán los nuevos jefes, comienza el martes en Turquía.

Interpol asegura que jamás será usada con fines políticos. Pero hay quienes afirman que si estos candidatos son elegidos, en lugar de perseguir narcos, traficantes de personas, sospechosos de crímenes de guerra y presuntos extremistas, sus países usarán el alcance mundial de la Interpol para detener a disidentes exiliados e incluso rivales políticos en su propio país.

Dos candidatos han sido particularmente cuestionados: El mayor general Ahmed Naser al-Raisi, inspector general del ministerio del interior de los Emiratos, quien busca presidir la Interpol los próximos cuatro años, y Hu Binchen, funcionario del ministerio de seguridad pública de China, que aspira a una plaza vacante en el comité ejecutivo de la Interpol.

La votación se haría el jueves. El presidente y el comité ejecutivo de la Interpol son los que marcan el rumbo del organismo y deciden las políticas a seguir. También supervisan la secretaría general, que maneja las operaciones cotidianas. La secretaría es ocupada en estos momentos por el alemán Juergen Stock.

Al-Raisi ha sido acusado de torturas y tiene denuncias penales pendientes en cinco países, incluidos Francia, donde se encuentra la sede de la Interpol, y Turquía, donde se lleva a cabo la elección.

Hu es apoyado por el gobierno chino, que se cree ha usado la policía mundial para perseguir disidentes exiliados y hacer desaparecer a sus ciudadanos.

La designación de Hu podría conllevar peligros, incluso para él mismo. Otro chino, Meng Hongwei, fue elegido presidente de la Interpol en el 2016 y desapareció dos años después, tras ser acusado de corrupción, cargo que su esposa Grace Meng, quien hoy vive en Francia con sus hijos, bajo protección policial, asegura son inventados.

Al-Raisi, actual miembro del comité ejecutivo de la Interpol, dijo el sábado en LinkedIn que los Emiratos priorizan “la protección de los derechos humanos, tanto dentro como fuera del país”.

Un reciente informe de la organización de derechos humanos MENA, sin embargo, dice que las fuerzas de seguridad de los Emiratos cometen constantes violaciones a los derechos humanos y que periodistas, abogados y activistas han desaparecido, sido torturados, detenidos arbitrariamente e intimidados por exigir derechos básicos y libertades.

Matthew Hedges, quien estaba sacando un doctorado en Gran Bretaña, estuvo preso casi siete meses en los Emiratos en el 2018, acusado de espionaje. Se conmovió mucho en una conferencia de prensa en París en la que describió torturas y los meses que pasó en confinamiento solitario, sin acceso a un abogado.

“Me daban una combinación de medicinas para alterar mi estado mental”, dijo Hedges. “Sigo dependiendo de la mayoría de esas medicinas aún hoy. Escuchaba gritos de otras habitaciones y había evidencia en el piso de torturas físicas, golpizas”.

Hedges fue perdonado por el presidente de los EAU Sheikh Khalifa bin Zayed Al Nahyan, pero los funcionarios de los Emiratos insisten en que espiaba para los servicios de inteligencia británicos, M16, aunque sin ofrecer pruebas. Él, su familia y diplomáticos británicos niegan esa acusación.

“No hay forma de que se conceda el honor de ocupar uno de los puestos más altos de la Interpol a alguien dispuesto a hacerle esto a los extranjeros, y a sus compatriotas”, dijo Hedges. “Elegir a al-Raisi, la persona responsable de lo que me pasó a mí, sería una bofetada a la justicia y una vergüenza para las otras fuerzas policiales que quieren hacer cumplir las leyes”.

Él y el también británico Ali Issa Ahmad, un aficionado al fútbol que fue torturado por agentes de seguridad de los EAU durante la Copa de Asia en el 2019, demandaron a al-Raisi y a otros funcionarios de seguridad de los Emiratos en el Reino Unido, Noruega, Suecia y Francia.

Ahmad dice que fue atacado por agentes de seguridad de civil de los EAU durante un partido entre Irak y Qatar en Abu Dhabi. Llevaba una camiseta con una bandera de Qatar en momentos de gran tensión entre ese país y otras naciones del Golfo Pérsico.

Relató que los agentes lo atacaron en la playa, lo metieron en un auto, lo esposaron y le colocaron una bolsa de plástico en la cabeza. Usando navajas, le marcaron el mapa de Qatar en el pecho al cortarle la bandera, según dijo. Estuvo preso dos semanas y fue liberado tras declararse culpable de “hacerle perder el tiempo a la policía”. La policía dijo que él ya estaba lastimado cuando se presentó en una comisaría en Sharjah.

Al-Raisi tiene pendiente otra demanda por torturas en Francia, presentada en junio por el activista defensor de los derechos humanos Ahmed Mansoor, quien cumple una condena de 10 años por ofender “el status y el prestigio de los EAU” y de sus líderes en las redes sociales.

Algo que alarma a los disidentes es el potencial abuso de las alertas rojas de la Interpol, equivalentes a una lista de personas más buscadas, que pueden ser detenidas en cualquier país.

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John Leicester colaboró en este despacho desde Lyon, Francia.

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