El candidato chileno Piñera delegará la administración de su patrimonio

Paulina ABRAMOVICH
El expresidente de Chile, y nuevamente candidato, Sebastián Piñera, el 21 de marzo de 2017 en Santiago (AFP/Archivos | Martin BERNETTI)

El expresidente chileno Sebastián Piñera, favorito para las presidenciales de noviembre, anunció este jueves que delegará la administración de su cuantioso patrimonio, calculado en 2.700 millones de dólares, mientras la justicia investiga inversiones hechas en su anterior mandato.

Piñera dijo que decidió delegar la totalidad de la gestión de su patrimonio personal y de las sociedades en las que participa tanto en Chile y como en el extranjero.

Su esposa, Cecilia Morel, hizo lo mismo que él, mientras que sus cuatro hijos se comprometieron sólo a suscribir fideicomisos ciegos para la administración de las acciones de las sociedades anónimas abiertas que se transen en la bolsa chilena.

"Junto a mi familia hemos decidido adoptar un conjunto de iniciativas de carácter voluntario para que ese patrimonio sea administrado e invertido con el fin de evitar cualquier conflicto de interés", dijo Piñera, que encabeza las encuestas para las elecciones del 19 de noviembre, con un 24% de preferencias.

En su declaración, el exmandatario (2010-2014) no precisó el monto de su patrimonio, aunque la revista Fordes lo estima en unos 2.700 millones de dólares.

- Efecto "Exalmar" -

Según el exmandatario de derecha, se impuso "voluntariamente criterios adicionales que exceden los requerimientos de la ley" vigente desde 2016, así como sus hijos y su esposa, pese a que dicha normativa no les atañe y que obliga a las autoridades a delegar la administración de su patrimonio invertido en Chile cuando éste supere un monto cercano al millón de dólares.

Piñera resolvió exceder la normativa e incluir sus inversiones en el extranjero tras la investigación abierta por "negociación incompatible, apropiación indebida y uso de información privilegiada" luego de que se revelara la inversión que realizó en Perú una de sus empresas durante su anterior mandato.

El caso estalló en noviembre pasado, cuando medios de prensa revelaron que una de las empresas de Piñera compró acciones de la pesquera peruana Exalmar S.A, que extrae productos de la zona marítima ganada por Perú tras un fallo de la Corte de La Haya en 2014 que modificó el límite marítimo entre ambos países, acogiendo la tesis peruana.

Piñera reconoció la inversión pero negó haber tenido conocimiento de esa operación financiera, gestionada por Bancard, el brazo financiero de su gigantesco grupo económico.

Ahora, en el arranque de su nueva aventura presidencial, espera ser llamado para declarar como imputado en este caso.

Con una de las mayores fortunas del país, la administración de su patrimonio es un tema que le persigue.

Durante su anterior mandato, cuando no estaba vigente la actual normativa, sometió a un fideicomiso ciego voluntario una parte de su patrimonio en Chile.

En sus primeros meses gobierno, presionado por la oposición, vendió las acciones que tenía en el canal de televisión Chilevisión, LAN Chile y el club de fútbol Colo Colo.

Impedido por ley de acceder a la reelección directa, Piñera anunció hace pocas semanas su intención de volver a postular a la presidencia de Chile, tras dejar el cargo en marzo de 2014 con una popularidad del 50%.

Con su primer triunfo, rompió con dos décadas de gobierno de centroizquierda en Chile, y hoy lidera los sondeos de cara a las próximas presidenciales que decidirán al sucesor de la socialista Michelle Bachelet, cuya coalición resolvió competir con dos candidatos en la primera vuelta: el senador independiente Alejandro Guillier y la presidenta de la Democracia Cristiana, Carolina Goic.

Piñera se medirá antes en primarias con dos candidatos con pocas posibilidades de su misma coalición: el diputado Felipe Kast y el senador Manuel José Ossandón.