Las candidatas al Parlamento libanés, una minoría oculta entre los carteles

Beirut, 10 may (EFE).- Pese a las campañas por la igualdad electoral de los organismos internacionales, enormes carteles con los rostros de los hombres candidatos presiden las avenidas de Beirut desde fachadas y vallas publicitarias, mientras los escasos y pequeños pósteres en busca de votos para las mujeres, 155 del total de 1.043 aspirantes, se esconden bajo pasarelas y ángulos muertos.

Aunque a las parlamentarias del próximo domingo en el Líbano, considerado uno de los países más progresistas de Oriente Medio, concurren 77 mujeres más que en 2018, las expertas creen que son utilizadas como meros estandartes de la igualdad, mientras diferentes proyectos de ley para garantizarles una número mínimo de escaños fracasan en obtener la atención del Legislativo.

Para la cofundadora de la formación socialdemócrata Lana, Zeina al Helu, la "naturaleza" de los todopoderosos partidos tradicionales es uno de los principales alicientes a la brecha de género en la esfera política libanesa, junto a las más amplias "desigualdades sociales" y el sistema confesional que gobierna el estatuto personal de las mujeres.

"Los partidos políticos en el Líbano son extremadamente sectarios, son extremadamente patriarcales, son parte de una desigualdad estructural general y mantienen este sistema en el que la exclusión es clave", indicó a Efe la también investigadora y asesora en Desarrollo.

En el país mediterráneo, la mayoría de las formaciones se identifican de un modo u otro con uno de los 18 grupos religiosos reconocidos, divisiones que también determinan el estatuto personal, regulado por normativas diferentes para cada secta confesional.

ESTANDARTES SIN APOYO REAL

A juicio de Al Helu, los partidos que hace cuatro años incluyeron a mujeres en sus listas lo hicieron en circunscripciones en las que "no tenían oportunidades de ganar" y, en la mayoría de los casos, las candidatas ni siquiera formaban parte de las filas de la formación.

En los comicios, el electorado solo puede votar por una de las listas cerradas que se presentan en su distrito y que a menudo aglutinan a candidatos de distinto signo en base a los diferentes intereses electorales.

Al Helu pone como ejemplo al grupo cristiano Fuerzas Libanesas, quien en 2018 compartió lista con un significativo número de candidatas, pero de las que solo una -casada con el líder- era miembro del partido y logró un asiento en el Hemiciclo, mientras "muchas" otras no llegaron ni al millar de votos.

"Estas mujeres son colocadas en escaños que no son competitivos, mientras los mismos partidos ponen a miembros varones de la formación y personajes de la formación en los asientos por los que de verdad quieren competir, y garantizan una maquinaria electoral para generar todos los votos para estos hombres, no para las mujeres", criticó.

Gistelle Semaan, candidata a los comicios del 15 de mayo por el secular y opositor Bloque Nacional, coincide en que la presencia femenina en la carrera "es solo para la foto" y una herramienta utilizada por los partidos para mostrarse como "democráticos" y "feministas".

Cree que la grave crisis económica desatada en el país a finales de 2019, que ha sumido a casi el 80 % de los libaneses en la pobreza, disparado la inflación y provocado desabastecimientos intermitentes, está alentando también una tendencia a que la mujer se concentre en los aspectos "indispensables de la vida".

"Con las circunstancias actuales, las mujeres del Líbano tienden a centrarse más en cómo solventar los problemas diarios en lugar de involucrarse en los asuntos públicos. Estos problemas sociales, económicos y de sustento están afectando directamente a las (prioridades de las) mujeres", explicó a Efe Semaan.

CUOTAS EN LA CÁMARA

La aspirante a diputada ve necesaria la aprobación de una ley que "unifique" el estatuto personal y que incluya aspectos clave como el matrimonio infantil, la violencia doméstica o las agresiones sexuales; así como la promulgación de una legislación que garantice un número mínimo de escaños a las mujeres.

En los últimos años, varios partidos han presentado propuestas de ley para fijar una cuota mínima de género que ayude a aumentar la representación femenina en el Hemiciclo, de tan solo el 4,7 % en el elegido en 2018, dijo a Efe la presidenta de la Comisión Nacional de Mujeres Libanesas, Claudine Aoun.

"Proyectos de ley por la adopción de una cuota para mujeres fueron presentados con distintos formatos por legisladores independientes y de los partidos, pero estos proyectos no fueron debatidos ni en los comités ni en el Parlamento en sí debido a la falta de prioridad", sentenció Aoun.

La propia Comisión que encabeza redactó uno proponiendo reservar a las mujeres 24 escaños de diferentes circunscripciones electorales y grupos religiosos, y el órgano está "decidido" a reanudar sus esfuerzos para promover la aprobación de una cuota mínima.

"El hecho de que los bloques parlamentarios no tomasen la iniciativa para poner el asunto a debate en el Parlamento, de hecho, indica una indiferencia por su parte y la ausencia de una voluntad real para emprender el cambio", concluyó la presidenta de la Comisión.

Noemí Jabois y Ana María Guzelian

(c) Agencia EFE

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