El canciller guatemalteco acompaña en vuelo a deportados procedentes de EE.UU.

Agencia EFE

Guatemala, 12 mar (EFE).- El canciller guatemalteco, Pedro Brolo, volvió este jueves a Guatemala en un vuelo con 66 deportados desde EE.UU., invitado por la Patrulla Fronteriza y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) estadounidenses, quienes confirmaron la muerte de una mujer bajo su custodia en lo que va del año.

El canciller descendió a la pista de la Fuerza Aérea Guatemalteca previo a que lo hicieran los 66 deportados, 37 de los cuales son guatemaltecos, un menor no acompañado y 28 centroamericanos (la mitad de salvadoreños y la otra de hondureños), retornados bajo el Acuerdo de Cooperación de Asilo (ACA), conocido como convenio de "tercer país seguro".

Durante su estancia de un día en territorio estadounidense, Brolo visitó un nuevo centro de procesamiento de migrantes en El Paso, Texas, donde los detenidos "se encuentran en una instalación moderna, debidamente atendidos médicamente" y con "acceso a alimentos ahí dentro".

Incluso subrayó que los menores no acompañados gozan de la compañía de un tutor en todo momento, lo cual contrasta con los casos de los menores fallecidos en custodia de estadounidenses en 2018 y 2019, como Carlos Gregorio Hernández Vázquez de 16 años, quien colapsó en una celda de la Patrulla Fronteriza en Texas durante una noche y permaneció en el piso durante horas hasta que los guardias lo encontraron sin vida.

El centro de procesamiento al que fue llevado el canciller de Guatemala "no tiene sitios aislados y se tiene acceso visible en todo el edificio" que "garantiza las mejores condiciones de las personas que están", aseguró Brolo este jueves en una conferencia de prensa en la Fuerza Aérea Guatemalteca.

El canciller y la delegación que lo acompañó se dirigieron en Estados Unidos a un punto fronterizo en el que oficiales de la Patrulla Fronteriza mostraron puntos ciegos por los que los indocumentados cruzan y mencionó que pudo "conocer sobre el terreno la realidad que viven las personas migrantes" y "los altos riesgos a los que se exponen al viajar de forma irregular".

El canciller lamentó la muerte de la guatemalteca María Celeste Ochoa Yoc de Ramírez, de 23 años, el domingo pasado, bajo custodia de la Patrulla Fronteriza pese a que había pasado favorablemente una solicitud de asilo y luego falleció en un hospital estadounidense por un cuadro de hepatitis y un posterior "choque séptico".

Brolo mencionó que ese es el único caso en lo que va del año de muerte de migrantes guatemaltecos en custodia de la Patrulla Fronteriza, aunque también informó sobre una mujer embarazada de 19 años, identificada como Miriam Estefany Girón Luna, quien falleció el 10 de marzo tras caer accidentalmente de más de seis metros de altura al intentar trepar el muro fronterizo entre Ciudad Juárez y El Paso.

Consultado acerca de la cantidad de guatemaltecos procesados y detenidos y dónde se encuentran, Brolo contestó que consultará a EE.UU. para saber "cuántos centros tienen y dónde", y aclaró que no acudió a los demás centros, como el sitio donde falleció el menor Carlos Gregorio Hernández Vásquez, por tratarse de "una invitación" de Patrulla Fronteriza e ICE.

"Fuimos a ver con el interés de acercarnos y escuchar de primera mano (a los migrantes) para conocer sus casos. No podemos hacer el cambio de la noche a la mañana. (Pero) Ya estamos empezando a demostrar que existe una preocupación verdadera por nuestros connacionales", apostilló.

Los 28 centroamericanos retornados este jueves a Guatemala bajo el ACA se sumaron a los otros 886 que han llegado desde noviembre pasado, cuando arribó el primer hondureño procesado bajo la modalidad del "tercer país seguro", un concepto que según la agencia de la ONU para los refugiados (Acnur) transfiere "la responsabilidad del examen de una solicitud de asilo de un país de acogida a otro país considerado seguro".

El convenio del ACA, firmado en julio de 2019 por Estados Unidos y Guatemala, permite la deportación de hondureños y salvadoreños a Guatemala.

Según datos de organismos internacionales, cada año al menos medio millón de guatemaltecos, hondureños y salvadoreños emigran ilegalmente a Estados Unidos.

Las autoridades de la nación norteamericana deportaron a poco más de 100.000 guatemaltecos en 2018 y 2019, de acuerdo a información oficial.

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