Canadá y EU, juntos en el primer panel contra México

CIUDAD DE MÉXICO, agosto 26 (EL UNIVERSAL).- Canadá decidió unirse a Estados Unidos para ser la tercera parte interesada en el primer panel de controversia que se iniciará contra México bajo el T-MEC.

Ambas naciones argumentan la falta de evidencia científica por parte de las instancias mexicanas al prohibir el maíz transgénico para consumo humano.

"Canadá participará como tercera parte en el mecanismo de solución de controversias que inició Estados Unidos bajo el T-MEC con respecto al uso del maíz genéticamente modificado para masa y tortillas", indica una declaración emitida por la ministra de Promoción de las Exportaciones, Comercio Internacional y Desarrollo Económico de Canadá, Mary Ng, y el ministro de Agricultura y Agroalimentación, Lawrence MacAulay.

"Canadá comparte la preocupación de Estados Unidos de que México no cumple con las obligaciones científicas ni el análisis de riesgo bajo el T-MEC, en el capítulo de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias. Canadá cree que las medidas tomadas por México no tienen soporte científico y tienen el potencial de afectar el comercio en el mercado norteamericano innecesariamente", agregó.

Para Canadá y Estados Unidos, el decreto que el gobierno mexicano emitió el 13 de febrero pasado contra el maíz genéticamente modificado usado para la elaboración de masa y tortillas no tiene bases científicas, ni tampoco la decisión de disminuir gradualmente el uso del grano para otros fines.

El 2 de junio, el gobierno de Joe Biden pidió iniciar consultas, que es la primera fase de una controversia bajo el T-MEC, solicitud a la que se sumó la administración de Justin Trudeau el 9 de junio.

No obstante, el 18 de agosto, Estados Unidos notificó a la Secretaría de Economía de México que al no ponerse de acuerdo en la etapa de consultas iban a solicitar la conformación de un panel.

En respuesta, la secretaria de Economía, Raquel Buenrostro, afirmó que la acusación "no tiene ningún fundamento y no se traduce su dicho en el marco legal", porque "el daño a la salud no es comercial, no prohibimos la importación, la cual ha estado creciendo".

Buenrostro consideró necesario que se trabaje en una mesa de análisis para abordar el tema con los dos socios comerciales, aunque, dijo, la Unión Americana se opone a hacerlo sin dar explicaciones.