Campesinas nicaragüenses temen crisis alimentaria tras huracanes

Agencia EFE
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Chinandega (Nicaragua), 29 nov (EFE).- Claudia Reyes es una de las cientos de campesinas de los departamentos de León y Chinandega, en el noroeste de Nicaragua, que reportan pérdidas totales de sus cultivos por el paso de los huracanes Eta e Iota, situación que, a juicio de la Coordinadora de Mujeres Rurales, las coloca frente a una inminente crisis alimentaria.

Reyes, de 27 años, esperaba la cosecha de tres hectáreas de maíz, mismas que pudo sembrar gracias a que le prestaron dinero para sembrar en una parcela, pues no cuenta con tierra propia, sin embargo, el exceso de lluvia acabó con la totalidad de sus cultivos.

"Había invertido 18.000 córdobas (514 dólares) en las tres hectáreas, entre semilla, abono, plaguicida y chapoda", explicó Reyes a Efe.

"Esta pérdida fue muy grande porque ahorita ya no nos quedó dinero ni para seguir trabajando y no pudimos ni rescatar la semilla. Por ejemplo, yo quedé sin semilla para trabajar porque toda la que tenía la sembré y se me perdió toda", lamentó la agricultora.

Las pérdidas de Claudia se suman a las que contabiliza, hasta ahora de manera preliminar la organización no gubernamental, Coordinadora de Mujeres Rurales CMR.

"En general, entre León y Chinandega, tenemos 109.25 hectáreas de maíz perdidas, eso significa casi 800.000 córdobas (22.286 dólares) de inversión perdidos para las mujeres. Hay 50 hectáreas de fríjol blanco perdidas y 52,5 hectáreas de fríjol rojo", detalló la presidenta de la CMR, María Teresa Fernández.

A estos números preliminares también se suma la pérdida de 38 hectáreas de ajonjolí, ocho de arroz, diez de melón, doce de sandía, doce de pipanes y 16 de ayote (calabaza).

A juicio de Fernández, las pérdidas son cuantiosas, pero señala que lo más preocupante es que las mujeres no van a poder contar con alimentos vitales para su dieta y que además perdieron las semillas, mismas que suelen rescatar al final de cada cosecha para los siguientes períodos productivos.

Fernández considera que este año ha sido "terrible" para las mujeres campesinas, ya que han tenido que enfrentar sequías e inundaciones como productos del paso de los huracanes Eta e Iota, que azotaron los pasados días 3 y 16 de noviembre Nicaragua, en medio de la crisis sanitaria provocada por la covid-19.

Como una alternativa ante esta situación, las mujeres organizadas en la CMR sembrarán 14 diferentes rubros de hortalizas, entre ellos zanahoria, tomate, brocoli, perejil, chiltoma (chile dulce) y berenjena, con lo que piensan obtener alimentos e ingresos.

"Lo que más nos preocupa es que si en los próximos meses no resolvemos con estas hortalizas, de alguna manera va a haber crisis alimentaria y eso es grave porque las mujeres al perder hasta las semillas no solo no van a tener que comer las mujeres y sus familias, sino que también sus animales y eso puede representar una pérdida de sus medios de vida. La situación es grave", dijo Fernández.

La CMR aglutina a 600 mujeres campesinas organizadas en nueve cooperativas del departamento de León y seis de Chinandega.

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