Campañas en SLP son un "carnaval para pedir el voto": experto

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SAN LUIS POTOSÍ, SLP., mayo 21 (EL UNIVERSAL).- Las campañas políticas se han convertido en un carnaval donde el objetivo principal, que es la obtención del voto, se centra en la utilización de estrategias comunicacionales que van en detrimento de la calidad política, sentencia el profesor e investigador de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Juan Mario Solís.

El especialista en temas políticos considera que las campañas de los candidatos a la gubernatura y otros cargos de elección que se encuentran en disputa han pasado por tres diferentes fases previas a la jornada electoral del 6 de junio y que tienen que ver, en primera instancia, con el conocimiento de aspirantes y la necesidad de que sean asociados a sus partidos, para que puedan mejorar su posicionamiento.

Solís Delgadillo apunta que hacia el segundo mes de las campañas políticas se generó una gran cantidad de propuestas y mucha movilización de los candidatos en la geografía estatal, así como reuniones con diversos sectores representativos de la sociedad que son considerados claves.

Finalmente, hay una tercera parte muy relacionada con los debates y la guerra sucia para intentar ganar algunos votos, lo cual el especialista califica de comprensible, pero no justificable.

Respecto a los tiempos del marketing político que se viven actualmente con aspirantes que bailan, cantan o se ofrecen como mercancías utilizando frases malsonantes como "prueba algo chingón" o "hagamos todo mal", el politólogo comenta que no se trata de algo nuevo dentro del mercado de los votos, sino que se trata de una profesionalización técnica de las estrategias mediáticas, ya que esto "se gana con votos", comenta.

"Esto es un carnaval para pedir el voto y esto implica que se utilicen estrategias comunicacionales de este tipo, como si te estuvieran vendiendo una mercancía de frases pegadoras, candidatos que se ponen a bailar y esto apunta a la profesionalización de las campañas en detrimento de la calidad política y que tiende a una banalización de la política", finaliza.