La agresiva campaña rusa en español que promueve la vacuna Sputnik y desacredita a las vacunas rivales

Sheera Frenkel, Maria Abi-Habib and Julian Barnes
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Capturas de pantalla de la cuenta de Facebook de Russia Today en español y de la cuenta oficial de Twitter de la embajada rusa en Ciudad de México. (via The New York Times)
Capturas de pantalla de la cuenta de Facebook de Russia Today en español y de la cuenta oficial de Twitter de la embajada rusa en Ciudad de México. (via The New York Times)

Medios rusos vinculados a las campañas de desinformación electoral en Estados Unidos tienen ahora un nuevo objetivo: convencer a los países hispanohablantes de que la vacuna rusa contra el coronavirus funciona mejor que sus competidoras estadounidenses, según investigadores y funcionarios del Departamento de Estado.

La campaña rusa se ha enfocado en países de América Latina, entre ellos México, que esta semana firmó un acuerdo para adquirir millones de dosis de la vacuna rusa, y Argentina, que el mes pasado empezó a emplearla para vacunar a sus ciudadanos.

La campaña, realizada en redes sociales en español y reforzada por la cuenta oficial de Twitter de la embajada rusa en Ciudad de México, mostró un inesperado giro en las operaciones rusas de influencia, al promover la industria rusa y su prestigio científico por encima de sus competidores en un momento en que los gobiernos de todo el mundo buscan vacunar rápidamente a sus poblaciones.

Sputnik V, la vacuna rusa, fue nombrada así en honor del primer satélite en orbitar la Tierra que la Unión Soviética lanzó en 1957. Sputnik V es considerada menos cara y más fácil de transportar que las vacunas fabricadas por las empresas estadounidenses Pfizer y Moderna. Pero algunos investigadors dicen que las críticas a las vacunas occidentales en los medios rusos han sido engañosas.

“Casi todo lo que están promoviendo sobre la vacuna está manipulado y fuera de contexto”, dijo Bret Schafer, de la Alianza para Asegurar la Democracia, un grupo de defensa que monitorea la desinformación rusa. “Todas las notas negativas o temas que salen sobre alguna vacuna fabricada en Estados Unidos se amplifican mientras inundan con cualquier informe positivo sobre la vacuna rusa”.

Los medios respaldados por el gobierno ruso publicaron en Facebook y Twitter cientos de vínculos a noticias que reportaban posibles conexiones que insinuaban que las vacunas estadounidenses habrían tenido relación con fallecimientos, dijeron los investigadores. Los relatos no mencionaban los informes de seguimiento que encontraron que las vacunas probablemente no habían influido en las muertes.

“Este fue un intento coordinado, en parte una campaña de Relaciones Públicas y en parte desinformación. Es una de las operaciones más amplias que hemos visto para promover una narrativa alrededor de la vacuna en América Latina, y parece haber surtido efecto”, dijo Jaime Longoria, un investigador en desinformación en First Draft, una organización sin fines de lucro que apoya a periodistas e investigadores independientes. “Rusia sembró constantemente una narrativa que ya antes ha crecido y, hasta cierto punto, ha sido aceptada”.

Los investigadores han rastreado esfuerzos rusos similares en países de Europa del Este que todavía están negociando con Rusia la compra de la vacuna. Los investigadores en desinformación también han monitoreado que Rusia ha difundido narrativas similares en media docena de idiomas, dirigidas a países en el centro y occidente de África.

China también ha participado, con un tono similarmente antivacunas estadounidenses, dirigido a su público nacional, según investigadores en desinformación. Aunque no parece que Rusia y China estén operando en conjunto, la coincidencia de sus intereses ha conducido a un relato coincidente. El mes pasado, una cuenta de Twitter dedicada a Sputnik V incluyó un informe chino que aseguraba, falsamente, que los medios estadounidenses no estaban reportando las muertes relacionadas con la vacuna Pfizer.

Funcionarios de inteligencia en Estados Unidos observaron el primer repunte de Rusia dirigido a las comunidades de habla hispana en agosto, cuando el presidente Vladimir V. Putin anunció que había concedido la aprobación a Sputnik V. Desde entonces, la campaña de Rusia se ha intensificado, dijeron dos funcionarios de inteligencia que hablaron con The New York Times bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar con periodistas.

Los funcionarios del Departamento de Estado describieron la campaña de influencia de Rusia como una combinación de medios de comunicación respaldados por el Estado ruso que destacan los informes que advierten sobre los peligros de las vacunas estadounidenses, mientras que promueven cualquier informe que sea entusiasta sobre la vacuna de fabricación rusa.

Según los funcionarios, en el Departamento de Estado circuló el mes pasado un informe que describía los esfuerzos de Rusia. Una portavoz del departamento dijo que Rusia ha tratado de promover su propia vacuna al tiempo que “buscaba sembrar la desconfianza” en Estados Unidos sobre las vacunas occidentales. Al analizar más de 1000 cuentas de Twitter alineadas con Rusia, el Centro de Participación Global del Departamento de Estado encontró que las cuentas en español mostraron la mayor participación. La campaña de Rusia, dijo la portavoz, “perjudica el esfuerzo global colectivo para acabar con la pandemia mundial”.

La campaña de influencia en México se ha convertido en la más conocida de los esfuerzos de los medios de comunicación vinculados al Kremlin. Fue diferente de las anteriores campañas de desinformación rusas, que recurrían a la publicación de información falsa y engañosa en línea. A medida que las empresas de redes sociales se han vuelto más agresivas al eliminar la desinformación, las operaciones rusas se han centrado en la promoción de noticias selectivas que faltan a la verdad, en lugar de rechazarla.

El nuevo enfoque fue particularmente eficaz porque las cuentas de Twitter y Facebook en español de Russia Today y Sputnik, dos medios de comunicación controlados por el Estado, se encuentran regularmente entre las más influyentes de América Latina, según los investigadores de First Draft. Russia Today y Sputnik no respondieron a una solicitud de comentarios.

“Han cultivado una gran audiencia y regularmente se sitúan en el top 10 de las historias o enlaces más compartidos”, dijo Longoria.

Esta semana, Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de México, dijo que su gobierno había firmado un contrato para la vacuna rusa, y que adquirió 24 millones de dosis para beneficiar a 12 millones de personas. La vacuna se entregará en varias etapas hasta mayo.

El martes, la revista médica The Lancet publicó los resultados de una revisión independiente a la Sputnik V, que demostró que tenía una eficacia del 91,6 por ciento y que no tenía efectos secundarios graves. La noticia supuso un espaldarazo a los esfuerzos de adquisición del gobierno mexicano.

Lo que se ve en las redes

En diciembre, Facebook dijo que había eliminado una campaña de desinformación rusa que publicaba información en francés, inglés, portugués y árabe sobre varios temas, entre ellos en apoyo de la vacuna rusa.

“Sabemos que las operaciones de influencia se presentan de diferentes formas, incluidos los mensajes explícitos promovidos a través de los medios de comunicación controlados por el estado. Ponemos etiquetas claras en estas casas editoriales para que la gente sepa de quién procede la información”, dijo Liz Bourgeois, portavoz de Facebook.

Ella dijo que Facebook había visto en el pasado operaciones rusas clandestinas que mencionaban la COVID-19, pero que no había encontrado ninguna campaña actual. Las publicaciones de los medios de comunicación rusos no se habrían considerado clandestinas y no habrían sido eliminadas por Facebook.

Twitter declinó hacer comentarios sobre cualquier operación rusa dirigida al público hispanohablante, pero dijo que seguía investigando.

Según los investigadores, la campaña rusa se basó en la selección conveniente de noticias. El 17 de enero, Russia Today Español tuiteó que Noruega investigaba por qué 23 personas mayores habían muerto después de recibir la vacuna de Pfizer. Tres semanas antes, la misma cuenta tuiteó múltiples informes sobre seis personas que murieron durante el ensayo de la vacuna de Pfizer. Los informes no incluían el contexto de expertos médicos que decían que lo más probable es que las muertes no tuvieran relación con la vacuna.

Las cuentas compartieron relatos similares en Facebook. El 5 de enero, la página en Facebook de Russia Today en español compartió una noticia con sus 17 millones de seguidores en la que se afirmaba que una enfermera portuguesa había muerto dos días después de recibir la vacuna de Pfizer. La nota insinuaba que la vacuna era la causante, a pesar de que los médicos y una autopsia concluyeron que la vacuna probablemente no desempeñó ningún papel en su muerte.

El cuerpo diplomático de Rusia también ha empleado sus cuentas de redes sociales para promover la imagen de que la vacuna rusa había sido sometida a cuestionamientos injustos.

El volumen de publicaciones fue notable, dijeron Longoria y otros que estudian las operaciones de influencia rusa. En CrowdTangle, la herramienta propiedad de Facebook que analiza las interacciones con el sitio, encontraron que páginas de Russia Today y Sputnik dirigidas a audiencias hispanohablantes habían generado más de 1000 publicaciones con la palabra “vacuna” que tuvieron más de seis millones de interacciones el año pasado.

Los investigadores dijeron que los esfuerzos anteriores de Rusia se enfocaron en otros objetivos, como la vacuna Oxford-AstraZeneca. El intento ruso de perjudicar la confianza en esa vacuna —que incluía memes y publicaciones en Facebook, Twitter y otros sitios donde la mostraban como peligrosa—alcanzó su punto más alto en el verano y a principios del otoño, según los investigadores.

La campaña incluía insinuaciones de que la vacuna convertiría a las personas en monos debido a que se había desarrollado utilizando virus de chimpancé. Estaba principalmente dirigida a países que debatían la compra de las vacunas británica o rusa, según un informe de The Times de Londres.

A mediados de diciembre dicha campaña terminó abruptamente, luego de que los fabricantes de medicamentos anunciaron que la vacuna de Rusia Sputnik V y la de Oxford-AstraZeneca habían llegado a un acuerdo para realizar pruebas combinadas a sus vacunas.

“Puede verse un claro punto de inflexión, en el que repentinamente las notas sobre AstraZeneca pasan de ser completamente negativas a completamente positivas”, dijo Longoria. “Es muy claro que cuando los intereses de negocio cambiaron, también cambiaron los objetivos de su operación de influencia”.

Oscar Lopez colaboró con reporteo.

Sheera Frenkel cubre temas de ciberseguridad desde San Francisco. Pasó más de una década en el Medio Oriente como corresponsal en el extranjero para BuzzFeed, NPR, The Times of London y los diarios McClatchy. @sheeraf

Maria Abi-Habib es la jefa entrante de la corresponsalía del Times en México. Antes fue corresponsal en el sur de Asia, con sede en Nueva Delhi. Previo a unirse al Times en 2017 fue corresponsal para Medio Oriente en The Wall Street Journal. @abihabib

Julian E. Barnes es un reportero de seguridad nacional radicado en Washington, donde cubre la labor de las agencias de inteligencia. Antes de unirse a The New York Times en 2018, escribió sobre asuntos de seguridad para The Wall Street Journal.@julianbarnes Facebook

This article originally appeared in The New York Times.