Cambios radicales en el nuevo protocolo escolar que regirá en la ciudad de Buenos Aires

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Más de 700.000 alumnos y alumnas van a retomar su esquema de clases prepandemia
Alberto Raggio/GCBA

Los estudiantes porteños regresarán a las aulas la semana próxima, luego de concluido el receso invernal. Pero como ya anunció el Gobierno porteño, habrá algunos cambios radicales en esta segunda mitad del ciclo lectivo. Irán todos los días a clases, la presencialidad será obligatoria y el distanciamiento en el aula deja de ser una condición, porque según el borrador del nuevo protocolo que se implementará en las instituciones educativas porteñas, la burbuja ahora es el aula.

“Bajo un nuevo protocolo y un esquema gradual, los estudiantes de todos los niveles de las escuelas de gestión estatal y privada de la Ciudad volverán a la presencialidad plena obligatoria a partir del 4 de agosto. Esto significa que más de 700.000 alumnos y alumnas van a retomar su esquema de clases pre pandemia. Respetando siempre las medidas de higiene, ventilación y con el uso obligatorio del barbijo, las aulas son un lugar cuidado y seguro”, dice el texto que aún no está en su versión final, según explicaron desde el Ministerio de Educación porteño.

Uno de los cambios más importantes, y que generó un nuevo contrapunto con Nicolás Trotta, ministro de Educación de la Nación, es que la burbuja pasa a ser el aula completa. Lo que significa que dentro de ese espacio, los chicos y chicas no cumplirán con el distanciamiento de 1,5 metros establecido hasta el momento, y que sí regirá para los alumnos y alumnas bonaerenses.

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“La burbuja pasa a ser el aula completa de cada sala, grado, año, curso, lo que permite que haya más horas de clase y que todos los chicos y chicas se vuelvan a encontrar con todos sus compañeros. Se regresa a un distanciamiento promedio en el aula”, señala uno de los puntos del nuevo protocolo, y especifica que para el desarrollo de las clases presenciales, a cada estudiante se le asignará un lugar fijo dentro del aula, que deberá respetar y que no podrá ser modificado. Algo así como sentarse todos los días en el mismo banco, y con el mismo compañero.

De todas formas, el documento aclara que entre los diferentes grupos-burbujas sí se deberá respetar la medida de distanciamiento social de al menos 1,5 metros. Es decir que durante los recreos, por ejemplo, el grado o curso completo no podrá acercarse ni tener contacto estrecho con otro grupo.

La asistencia es obligatoria

“La presencialidad es obligatoria en la ciudad. Aquellos estudiantes que sean de riesgo o convivan con personas de riesgo estarán exceptuados y van a poder seguir aprendiendo a la distancia”, ratifica el texto.

En cuanto a los comedores escolares, estarán habilitados con aforo del 50 por ciento. “El servicio de comedor se organizará por turnos y, al igual que en el aula, cada estudiante será asignado con un lugar fijo en la mesa que no se podrá modificar. Las mesas de seis personas tendrán un aforo del 50 por ciento. Los tres estudiantes deberán sentarse intercalados, dejando un espacio entre ellos”, anuncia el reglamento para la hora del almuerzo.

El resto de las medidas de seguridad vigentes en el protocolo sanitario continúan aplicándose de la misma forma: uso de tapabocas, ventilación cruzada y lavado de manos. La temperatura será chequeada en el momento de ingreso, y tanto en la entrada como en la salida deberán asignarse turnos, para que no haya aglomeraciones en la puerta. Las excepciones en el uso del barbijo están indicadas para el momento del almuerzo. “Los estudiantes y docentes solo podrán retirarse el tapaboca al momento de la comida, y deberán colocarlo inmediatamente al terminar. El personal de servicio que lleve adelante la atención del comedor tiene la obligación de usar tapabocas junto con una máscara facial”, agregan.

El protocolo para el aislamiento de casos sospechosos y positivos sufre algunas modificaciones que son consecuencia de la nueva modalidad “aula-burbuja”. Si un docente da positivo de Covid-19, deberá aislarse durante 10 días corridos hasta su alta epidemiológica. El caso se confirma por test. A su vez, deberán aislarse todas las burbujas en las que haya dado clases hasta 48 horas antes de confirmarse su caso, por ser contacto estrecho. Al séptimo día, si no se presentaron síntomas, la opción es realizarse el test para confirmar o descartar un caso positivo de coronavirus, o esperar al décimo día para regresar a las actividades.

En el caso de los estudiantes, si un alumno o alumna da positivo, también deberá aislarse durante 10 días corridos hasta su alta epidemiológica. A su vez, la burbuja a la cual pertenece y los docentes que hayan dado clases hasta 48 horas antes de confirmarse dicho caso deberán aislarse, por ser contacto estrecho. “Al séptimo día, todos los integrantes de la burbuja pueden realizarse el test para descartar un caso positivo de Covid-19 y regresar a las aulas”. Si el resultado del test es negativo, deberá ser presentado obligatoriamente en la escuela para reincorporarse al establecimiento. La otra chance es concluir con los diez días de aislamiento obligatorio, siempre que no se presenten síntomas durante ese período que indiquen el testeo.

Plan gradual para la vuelta a la presencialidad

Todavía quedan dudas entre las familias sobre las fechas en que cada nivel regresará a las aulas. El calendario diseñado por el Gobierno porteño plantea un esquema gradual, conformado de la siguiente manera.

  • 4 de agosto: vuelven a la rutina habitual los alumnos y alumnas de 4.° y 5.° año de secundaria y los/as de 5.°y 6.° año de secundaria técnica.

  • 9 de agosto: vuelven los de 1.°, 2.° y 3.° de secundaria y 1.°, 2.°, 3.° y 4.° de las secundarias técnicas.

  • 17 de agosto: una vez completa la secundaria, van a volver a la rutina habitual los/as estudiantes del Nivel Primario, Educación Especial y los estudiantes del Nivel Superior no Universitario, de las escuelas para adultos y de los centros de formación profesional.

  • 23 de agosto: vuelven los chicos del Nivel Inicial.

Colegios bonaerenses, con distanciamiento

Axel Kicillof, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, también confirmó la vuelta de todos los niveles escolares a la presencialidad a partir del próximo lunes. La medida alcanza a todos los distritos bonaerenses, ya que debido a la baja de casos no quedan territorios en fase 1 y 2 de restricciones, que son las más estrictas. Así, un total de 4.150.000 alumnos que cursan sus estudios en un total de 16 mil establecimientos regresarán a clases presenciales “cuidadas” en contexto de pandemia.

A diferencia de la ciudad de Buenos Aires, la provincia ratificó todas las medidas de cuidado propuestas por el Consejo Federal de Educación, como la distancia mínima de 1,5 metros en las aulas, algo que fue descartado por las autoridades porteñas. En este sentido, la ministra de Educación, Soledad Acuña, sostuvo que solo se aplicarán controles de temperatura, ventilación cruzada y tapabocas obligatorio.

En ese contexto, el gobernador Kicillof analizó que “la experiencia internacional muestra que los no vacunados son los que más se están contagiando, inclusive los niños” y apuntó: “No queremos que se contagien los chicos. Los chicos se contagian y contagian”. Asimismo, sostuvo que en los colegios “se continuará trabajando con distanciamiento, barbijos, ventilación y medidores de oxígeno”.

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