Cambian el lápiz por un cincel debido a la pandemia

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Alma Ríos

TOLUCA, Méx., mayo 1 (EL UNIVERSAL).- De 8:00 de la mañana a 4:00 de la tarde, Fabricio trabaja en una casa de materiales para construcción; a sus 14 años, en ese horario, tendría que estar en la secundaria o en casa, pero contrario a ello, despacha clavos, pesa alambre o hace entregas de cemento.

"Fabri", como le dicen en la colonia donde vive, es uno de los 45 mil estudiantes mexiquenses que dejaron de tomar clases a distancia durante la pandemia de Covid-19, de acuerdo con la Secretaría de Educación estatal.

En su caso, el principal motivo fue la falta de recursos y las dificultades que implica la modalidad virtual.

"Tomé tres clases y después ya no, porque mi mamá en ese entonces perdió su empleo y no teníamos para el internet, por eso no nos podíamos conectar", recordó.

"A veces se cortaban (las clases en línea), ni se veía nada, la verdad él se desesperó y dijo: '¿Sabes qué?, yo me voy a trabajar y cuando todo esto termine regreso a mis estudios'", platicó su madre, Ofelia Vallejo.

Mientras la mamá buscaba la forma de obtener ingresos económicos, al tener fuertes gastos de renta, luz, cable, agua, gas y alimentos, Fabri decidió ocuparse en un empleo, mientras llegaba el día de regresar a la escuela.

"Al principio le decía: no vayas a trabajar porque es muy pesado y él me respondía: 'no mamá es un dinerito'. Y la verdad es que a mí sí me ayuda, porque él, como sea, ya no me pide mucho dinero y se compra cosas", dijo la madre.

Fabricio sólo terminó la primaria, pero quiere seguir con sus estudios para llegar a ser mecánico; mientras tanto, sigue anhelando el regreso a clases presenciales.

"Extraño hasta los regaños de los maestros y a mis amigos no los he vuelto a ver", dijo.

De acuerdo con la Secretaría de Educación estatal, la mayoría de los alumnos que dejaron de tomar clases a distancia son de nivel preescolar. La dependencia informó que durante este periodo de contingencia sanitaria se lograron reincorporar 98 mil alumnos, a través del programa "La Escuela Cuenta Contigo".

Mientras muchos celebran a los niños, otros pequeños tendrán que trabajar en los semáforos, basureros, en las obras o en otro tipo de negocios para aportar al ingreso familiar.