¿Qué ha cambiado en la política china de 'cero COVID'?

El gobierno chino dio a conocer el miércoles una amplia flexibilización de su estricta política “cero-COVID”, luego de un extraordinario estallido de descontento expresado durante las manifestaciones masivas de hace una semana.

Los cambios no desmantelan la política, pero representan una flexibilización de las medidas que han arrastrado la economía al perturbar la vida cotidiana de cientos de millones de personas, obligar a muchas pequeñas empresas a cerrar y elevar el desempleo juvenil a niveles récord.

A continuación, los aspectos más destacados del anuncio.

Pruebas

Las nuevas normas alejan a China del uso de las pruebas PCR y los pases digitales utilizados para indicar una posible exposición al virus. Ya no se realizarán pruebas masivas en zonas que no se consideren de “alto riesgo”, una designación para las regiones con casos positivos. La categoría de alto riesgo ahora se limita a edificios, unidades, pisos u hogares, en lugar de abarcar barrios enteros.

Las pruebas PCR y los códigos sanitarios ya no se requerirán para los viajes entre regiones de China.

Hospitalización y cuarentena

Una cabina de pruebas de COVID-19 en Shanghái, China, el 1.º de diciembre de 2022. (The New York Times).
Una cabina de pruebas de COVID-19 en Shanghái, China, el 1.º de diciembre de 2022. (The New York Times).

A diferencia de la norma poco popular que obligaba a muchos infectados a permanecer en instalaciones de aislamiento improvisadas y en hospitales, las personas infectadas con síntomas leves ahora pueden aislarse en casa. Los allegados a estas personas también pueden permanecer en cuarentena en casa, y serán dados de alta al quinto día si dan negativo en la prueba.

Las autoridades habían ajustado algunas de estas normas a principios de noviembre, cuando suspendieron las órdenes de permanencia en casa para los contactos de los allegados, las cuales dejaron a decenas de millones de personas confinadas en sus hogares.

Cierres

Las medidas circunscriben el poder de los funcionarios locales para imponer cierres y garantizar que se revoquen rápidamente. Las autoridades locales pueden seguir cerrando edificios en caso de que se detecte un caso positivo, pero no pueden restringir la circulación ni suspender las operaciones comerciales en las regiones no designadas como de “alto riesgo”. En las zonas de “alto riesgo”, las directrices obligan a suspender los cierres si no se detectan nuevos casos positivos durante cinco días consecutivos.

En las zonas bloqueadas, se prohíbe de manera estricta a las autoridades bloquear las escaleras de incendios y las salidas públicas, una posible concesión a los recientes manifestantes. El bloqueo de las salidas fue ampliamente debatido como causa principal del exceso de muertes durante el incendio de un edificio en la región occidental de Sinkiang, un desastre que sentó las bases de los disturbios masivos en más de dos decenas de ciudades la semana pasada.

Vacunas

El gobierno reiteró su compromiso de hacer más para aumentar la tasa de vacunación entre las personas mayores. Pero las nuevas reglas dejaron preguntas sin respuesta sobre cómo los funcionarios tratarán de detener la inevitable ola de infecciones. El Partido Comunista ha intensificado su campaña de vacunación en los últimos días al aprobar varias vacunas nuevas fabricadas en China y publicar entrevistas con expertos que intentan disipar los temores sobre los riesgos para la salud de vacunarse.

Sin embargo, esas defensas quizá no lleguen a tiempo. Según Siddharth Sridhar, experto en virus de la Universidad de Hong Kong, aunque China se apresure a reforzar sus poblaciones vulnerables, como los ancianos, la protección tardará unos meses en surtir efecto. Las vacunas chinas suelen ser más débiles que las basadas en la nueva tecnología de ARNm, y los expertos coinciden en que es necesaria una tercera inyección para prevenir enfermedades graves.

Mientras tanto, las intervenciones no médicas, como el distanciamiento social, la cuarentena y el aislamiento domiciliario, no bastan para prevenir brotes a gran escala, afirmó.

“No pasa nada si en algún momento se produce un brote importante, si hay una buena preparación”, afirmó Sridhar.

Para China, eso implicaría vacunas de refuerzo para los ancianos, suficientes píldoras para tratar la COVID-19 como Paxlovid almacenadas en los hospitales de todo el país para ayudar a hacer frente a los casos más graves de la enfermedad y suficientes camas de hospital con respiradores.

“Si se están planteando un giro, tienen que reforzar sus defensas porque se avecina una tormenta”, sentenció Sridhar.

© 2022 The New York Times Company