Camas para la clase turista: lo que aportará al sector la lucha por las rutas del Pacífico

Skynest, la propuesta de Air New Zealand para sus vuelos de más largo recorrido. Se trata de unas cabinas con camas para los pasajeros de la clase turista. Foto: Air New Zealand.
Skynest, la propuesta de Air New Zealand para sus vuelos de más largo recorrido. Se trata de unas cabinas con camas para los pasajeros de la clase turista. Foto: Air New Zealand.

En una batalla por ganarse a los viajeros que sobrevuelan el Pacífico, algunas aerolíneas concretan grandes cambios para ofrecer más comodidades a la clase turista, incluidos un espacio para hacer estiramientos y camas de tamaño completo.

Quantas Airways y Air New Zealand, que ya competían por los vuelos de 3 horas a Australia, ahora intentan superarse en cuestiones de comodidad para impulsar las ventas de boletos de hasta 16 horas entre las ciudades de Auckland y Nueva York.

La buena noticia en la historia de esta rivalidad está en que ambas aerolíneas podrían establecer eventualmente un modelo que satisfaga a los pasajeros de la clase económica, en medio de una tendencia cada vez más creciente en los vuelos de larga distancia.

Actualmente, la ruta de 18 horas que ofrece Singapore Airlines hacia la ciudad de Nueva York es el vuelo comercial directo más largo que existe.

Como bien analiza un reporte de Bloomberg, se trata de una estrategia bastante lucrativa si se tiene en cuenta que el mercado aéreo maneja altas tarifas y una gran demanda después de que terminaron las restricciones por la pandemia.

Skynest, la evolución del Skycouch

Para 2024, Air New Zealand planea agregar las llamadas “Skynest”, unas literas destinadas a la clase económica que permitirán a los pasajeros reservar espacios de cuatro horas de sueño, en cápsulas especialmente diseñadas para ese propósito. Los precios aún no han sido anunciados.

Los nuevos ajustes de confort se concretan después de que, en septiembre pasado, la misma aerolínea estrenara su “Skycouch” para los clientes que quieren viajar sin escalas a Nueva York. El Skycouch transforma una fila de tres asientos económicos en una cama improvisada, que podría no ser tan cómoda como su sucesora.

Qantas Airways, por otro lado, anunció que está trabajando en introducir vuelos sin escalas para la ruta Auckland-Nueva York este mismo junio.

El primer paso ha sido invertir millones de dólares en una nueva sala VIP en el aeropuerto de Auckland y tres más en Australia para canalizar a los clientes hacia la ruta. Luego, para finales de 2025, abrirá los primeros vuelos directos del mundo que conectarán Sídney con Nueva York y Londres.

Con ese propósito, Qantas ha ordenado la compra 12 aviones Airbus SE A350-1000 personalizados, los cuales contarán con espacio adicional para las piernas en clase económica y una “zona de bienestar” para que los pasajeros hagan estiramientos y tomen agua.

Ambas aerolíneas están utilizando el Boeing 787 Dreamliners, un avión comercial de tamaño medio y fuselaje ancho.

Podrían estimular una nueva demanda por el Atlántico

“Es una gran atracción con cientos de destinos europeos, incluidos Londres y París, a solo un vuelo corto desde Nueva York a través de nuestras aerolíneas asociadas”, dijo a Bloomberg la directora de ventas de Air New Zealand, Leanne Geraghty.

Geraghty confirmó que las reservas han sido “muy fuertes” en la ruta Auckland-Nueva York desde el lanzamiento en septiembre. Los vuelos a Nueva York también podrían estimular una nueva demanda de conexiones a Europa por el Atlántico.

En agosto, los vuelos directos de Auckland a Nueva York en clase económica costaban entre US$ 1.480 dólares y US$ 2.056, según kayak.com. En comparación, vuelos con escala en Houston o Los Ángeles, como los de Air New Zealand, no suelen sobrepasar los US$ 1.280.

Datos de la propia aerolínea indican que América y Europa han sido durante años su mayor mercado de larga distancia, incluso por encima de otros destinos vacacionales más tradicionales que se encuentran en Asia.

Air New Zealand, en particular, se ha enfrentado a algunos obstáculos desde que implementó el Skycouch. Tuvo que reducir la carga de pasajeros para hacer los aviones más resistentes al viento y, en su vuelo inaugural, se vio obligada a descargar las maletas de hasta 65 clientes.

AUCKLAND, NEW ZEALAND - APRIL 19: QANTAS and Air New Zealand planes that recently flew from Australia are parked at the Auckland Airport terminal on April 19, 2021 in Auckland, New Zealand. The trans-Tasman travel bubble between New Zealand and Australia begins on Monday, with people able to travel between the two countries without needing to quarantine. (Photo by James D. Morgan/Getty Images)
Aviones de QANTAS y Air New Zealand. Foto de James D. Morgan/Getty Images

Pero ganarse la ruta estratégica entre ambos continentes es tan decisivo que las aerolíneas están dispuestas a eliminar el espacio rentable de los asientos y hacer cualquier otra modificación.

En marzo 2018, cuando Qantas valoró por primera vez la idea de ampliar las comodidades con literas a bordo, el plan también incluía una especie de gimnasio en la bodega del avión. Un año más tarde, su CEO, Alan Joyce, confirmó que no podría concretarse, al menos por el momento.

“Poner cosas en la bodega de equipaje... no funciona”, dijo Joyce al medio australiano Traveller.com.au. Además del potencial gimnasio y literas, Qantas estaba explorando la posibilidad de áreas de juego para niños, espacio para oficinas o un bar dentro de la bodega para ayudar a aliviar la inquietud de los pasajeros en los vuelos de aproximadamente 21 horas.

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