Cae político ligado a mafia rumana de Quintana Roo

Redacción
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Las primeras cabezas de políticos y personajes conocidos en Quintana Roo vinculados a la mafia rumana de clonadores de tarjetas de crédito ya empezaron a caer con el líder del Partido Verde, José de la Peña Ruiz Chávez, quien fue sustituido por Pablo Bustamante.
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) que encabeza Santiago Nieto, anunció al inicio de la semana que en total 79 cuentas de personajes investigados se habían congelado.
La lista la encabeza Adrián Nicolae Cosmin, quien junto el rumano Floria Tudor, identificado como “El Tiburón” son los líderes de la banda, que además de la estafa con tarjetas de crédito, también son investigados por trata de blancas y extorsión, con operaciones en al menos 15 países y varias ciudades turísticas y de negocios en México.
En la lista de los políticos y personajes locales se encuentra Jonathan Yong Mendoza ex secretario de Seguridad Pública en Cancún con Remberto Estrada, del Partido Verde Ecologista de México; Gregorio Sánchez también exalcalde cancunense, Francisco Garibay Osorio, quien trabajó con Joaquín Hendricks Díaz y Félix González Canto.
Tanto Garibay Osorio como su hijo Iván Eliud Garibay Pulido aparecen como propietarios de la inmobiliaria Crisantemos, que les vendió en 2010 el empresario Ricardo Vega Serrador, a quien también se le vinculaba a los delincuentes, sin embargo, ya desmintió esa versión.
El exgobernador Roberto Borge también está en la lista, y actualmente está preso investigado por la Fiscalía General de la República.
Otros más son Eddy Pérez Escobar quien era abogado de Tudor y Nicolae Cosmin. José Alberto Gómez Álvarez, Jonathan Medina Nava, Leticia Rodríguez Lara.
Algunas versiones involucraban también a René Bejerano, pero el titular de la UIF desmintió esa versión, mientras que el político que se hizo popular como “el señor de las ligas” al ser sorprendido tomando dinero de sobornos y amarrándolo con ligas, explicó que conoce a dos de las personas señaladas como parte de la mafia porque utilizaron a su organización, Movimiento Nacional por la Esperanza, para sorprender a empresarios, motivo por el que ya fueron expulsados.
El negocio tiene que ver con que los rumanos utilizan a muchos personajes locales para lavar el dinero abriendo y cerrando empresas, hoteles, restaurantes, así como la extorsión delincuencial principalmente a ejidatarios de la Riviera Maya para quedarse con sus tierras a precios risibles.