Caballito: investigan un posible caso de intoxicación en una escuela pública

LA NACION

Un posible caso de intoxicación en una escuela del barrio porteño de Caballito es investigada por las autoridades locales luego de que más de 30 personas entre alumnos y docentes sufrieran problemas estomacales.

El último martes al mediodía, los alumnos de la escuela primaria pública N°14 Ernesto Padilla, ubicada en el barrio de Caballito, se acercaron al comedor del establecimiento para almorzar. El menú constaba de una tortilla de verdura tipo medallón precocido, arroz con manteca y queso, y helado de agua de postre. Pero no mucho tiempo después de comer algunos de los niños comenzaron a sentirse mal, como intoxicados. Ayer, según los denunciantes, 42 chicos de distintos grados, no asistieron a clases porque estaban descompuestos. Otros 30 estudiantes de un jardín cercano habrían tenido los mismos síntomas.

"Unos estudiantes comenzaron a sentirse mal el mismo martes por la tarde. Como les dolía la cabeza, sus padres los retiraron de la escuela. Ayer, los que se ausentaron sintieron dolor de panza, vómitos y diarrea", contó a LA NACION Laura Baliner, integrante de la cooperadora del Padilla, a la que asisten 250 alumnos. La mujer contó que una situación similar se vivió en el jardín Andrés Ferreyra, que está a unas 15 cuadras de distancia. "Las instituciones no tienen nada que ver entre sí, solo que comparten la misma empresa proveedora de alimentos, Lamerich S.R.L.", explicó Baliner.

Desde el Ministerio de Educación porteño, dijeron a LA NACION que se está investigando la situación y que se trataría de un virus. "Las personas que presentaron síntomas estomacales son unas 30. No creemos que se trate de la comida ya que, entre los que se sintieron mal hay docentes que no comieron el menú de ese día", explicaron.

"Falta control y sanciones sobre las empresas que concesionan el servicio de comedor en las escuelas. Lamerich es la segunda empresa proveedora del servicio alimentario en escuelas. Horacio Rodríguez Larreta debería cuidar la salud de los niños, no los beneficios de las empresas", denunció la diputada porteña María Bielli (Frente de Todos). La legisladora dijo a LA NACION que esa concesionaria ya posee multas previas aplicadas por el gobierno de la ciudad por irregularidades.

A través de un comunicado, la cooperadora del Padilla denunció que ayer, ante la preocupación de las familias al repetirse los casos de la escuela, las autoridades de la escuela realizaron la consulta a un supervisor del Distrito 7° quien asesora llamar a la concesionaria. "Esta [por la empresa proveedora de alimentos] envió control bromatológico", se indicó en el texto. La edil Bielli se refirió al respecto: "Tendría que haber una auditoría externa ¿Cómo se va a controlar la misma compañía?". LA NACION se comunicó con la compañía, pero indicaron que no había un responsable para responder.

La cooperadora denunció lo acontecido ante la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) y la Agencia Gubernamental de Control (AGC) para que se intenta determinar el origen del malestar del alumnado. "Se están analizando las muestras, resultados que estarán en los próximos días", confirmaron a este diario desde la AGC.

Esta mañana, en tanto, hubo un reunión entre padres, autoridades educativas de la primaria y de la dirección de comedores escolares y expertos en bromatología y epidemiología, contó Baliner. "Se decidió que, por el momento, no se entregue en el almuerzo comida congelada", agregó.

Las diputadas Bielli y Ofelia Fernández presentaron hoy un proyecto de declaración y un pedido de informe en la legislatura porteña expresando su preocupación por la situación general de los comedores de las escuelas públicas de la Ciudad.