Cúmulo de adversidades conspiran contra el Inter que sufre una dura caída en New England

·3  min de lectura
Michael Dwyer/AP

Después de la que Ciudad de Miami votara sí a la construcción de su estadio en la Capital del Sol, el Inter Miami CF se marchó a New England con la ilusión de conseguir su cuarto triunfo consecutivo de la temporada de la MLS ante el Revolution, un equipo al que ya le había ganado en casa, pero un cúmulo de situaciones dieron al traste con sus inspiraciones.

Primero, al minuto uno, un error entre el portero Nick Marsmann y el improvisado mediocentro Jean Mota, en la salida, propició que el Inter le regalara el balón al Revolution al borde del área, desde donde Carles Gil se la cedió a Damian Rivera que entrando a velocidad por la izquierda soltó un zurdazo imposible para Marnsmann para el 1-0.

Fue el primero de los goles con que el equipo de New England se imponía 2-0 al de Miami, que pudo salir goleado del Gillette Stadium en Foxborough, Massachusetts.

El delantero del Inter Gonzalo Higuaín y Robbie Robinson se quedaron en casa aquejados de sendas lesiones y por si fuera poco al minuto 10 el goleador Leonardo Campana se retiraba del campo con otra lesión muscular, dejando al equipo sin delanteros y sin alma.

Porque el equipo de Miami era su sombra en este partido, mientras el Revolution dominaba a su antojo y tenía las mejores ocasiones con el 1-0 llegó el final del primer tiempo.

Pero a los 15’ del segundo tiempo el once de Phil Neville encajó otro duro golpe cuando el central Daimon Lowe fue expulsado por doble amarilla. Cuatro minutos después (64’) llegó el segundo cuando Adam Buksa remató de cabeza a las redes un centro preciso de DeJuan Jones desde la izquierda.

Por si fuera poco al 76’ Jairo Quinteros, que al 19’ reemplazó a Aime Mabika, también lesionado, fue expulsado con la segunda amarilla dejando al equipo con tan solo nueve hombres, que aguantaron como pudieron hasta final con grandes paradas de Marsman y la alianza de los postes.

New England tuvo un dominio absoluto, con un 67 por ciento, y disparó en 18 ocasiones a puerta (6 entre los tres palos); mientras Miami tiraba siete veces a puerta (3). Evidentemente el once de la Capital del Sol la sacó barata.

De este modo el Inter vio rota su racha de victorias y con 10 puntos (3-1-5) cayó al 13er puesto, el penúltimo en la tabla, siendo el último de los cinco equipos que tiene 10 puntos. Sim embargo, un triunfo el próximo sábado podría catapultearlo a los puesto de playoffs.

Es cierto que a Neville le faltaron algunos jugadores, pero eso no es excusa. Poner a Mota de mediocentro y Gregore de volante no es un experimento, es un delito. Así llegó el primero.

Al igual que cuando expulsaron a Lowe, bajando a Gregore a central, en vez de mover al centro a Christopher McVey, poner a Kieran Gibbs por la izquierda y sacara Bryce Duke, que no hizo nada en todo el encuentro. Ahí llegó el segundo.

Claro que peor suerte no se puede tener, pero igual hay que mirar mejor el tema físico de los jugadores. No es normal que el Inter termine sin sus tres centrales, sin sus tres delanteros y con un mediocampo fantasma.

Trabajo extra esta semana antes del choque del sábado en Charlotte para reencontrarse con la senda del triunfo. Aunque se jugó mal y el equipo dio una pésima imagen, no hay que alarmarse, al final solo ha sido una derrota, y una victoria cura todos los males.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.