Córdoba. El médico asesinado conocía a uno de los sospechosos

Gabriela Origlia
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CÓRDOBA.- Para la Justicia, el médico cordobés Roberto Mercadal, asesinado a puñaladas en su casa de Villa María, abrió la puerta a sus asesinos porque conocía a uno de ellos.

Así lo informaron a LA NACION fuentes judiciales. La causa del crimen tiene dos detenidos, un joven de 26 años y una supuesta cómplice de 27.

"Mercadal conocía a la joven y por eso no dudó en dejar pasar a ambos a su casa", explicaron fuentes con acceso al expediente.

La víctima era cardióloga y había trabajado en la Policía Forense de la Departamental San Martín. Tenía 74 años y prestaba servicios en el Centro Médico de la Mutual Irigoyen y atendía a afiliados del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (Inssjp), más conocido como PAMI. Mercadal fue asesinado en horas de la madrugada de anteayer.

La fiscal a cargo de la investigación, Juliana Companys, explicó que los dos detenidos están imputados del delito de homicidio criminis causa (cometido para ocultar otro ilícito).

La nieta de Mercadal fue quien encontró el cuerpo de la víctima. El cadáver estaba atado y con signos de violencia.

Según fuentes de la investigación, las cámaras de seguridad que el médico tenía en su casa fueron las que permitieron identificar a los delincuentes. En la casa de los detenidos se secuestró la ropa utilizada durante el asesinato, teléfonos celulares, relojes y una notebook.

"La víctima abrió la puerta de su casa porque conocía a la joven", explicó Companys. El médico vivía solo y recibía la visita de su familia, por eso quien lo encontró fue su nieta en una de las idas habituales a su casa.