Dos cóndores nacidos en cautiverio en Chile abrigan la esperanza de aumentar su población

© JAVIER TORRES / AFP

Alhué y Mailén, dos ejemplares de cóndor andino, nacieron en cautiverio en un centro de rehabilitación cerca de Santiago. La esperanza es que puedan ser liberados y procreen en la cordillera para aumentar la población del ave voladora más grande del mundo.

Sus padres son dos parejas de cóndores que viven hace años en el Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces (CRAR) de la Unión de Ornitólogos de Chile, ubicado en la localidad de Talagante (40km de Santiago. Una instalación para aves que no pueden vivir en libertad porque no pueden volar o porque están acostumbrados a la presencia cercana del ser humano.

"La apuesta de esto es introducir cóndores a la naturaleza a partir de cóndores que no son liberables, que están aquí de por vida", explica Eduardo Pavez, fundador del CRAR.

La esperanza de los responsables de este centro es que, en algún momento, Alhué, un macho, y Mailén, una hembra, rompan el destino de sus padres y sean liberados.

Los polluelos aún tienen movimientos torpes, inseguros y llevan un plumón grisáceo, propio de los polluelos de cóndor con pocas semanas de vida.

Según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el cóndor es calificado como una especie vulnerable y estima que 6.700 ejemplares viven en libertad.

Venerado y amenazado

El cóndor, venerado por pueblos originarios e incluido en los escudos nacionales de Colombia, Ecuador, Bolivia y Chile, está virtualmente extinto en Venezuela, mientras que las mayores poblaciones se pueden observar en el sur de Argentina y Chile.

Su mayor amenaza es el uso de los suelos, la ocupación humana de la cordillera y, sobre todo, la falta de alimento.


Leer más sobre FRANCE 24 Español

Leer tambien:
WWF: desde 1970, América Latina ha sufrido graves pérdidas en su biodiversidad
Investigan presunta cacería de tortugas gigantes en Galápagos
Empresas podrán sembrar corales en Colombia para restaurar la biodiversidad marina