Cándido Conde-Pumpido, nombrado presidente del Tribunal Constitucional

Cándido Conde-Pumpido, presidente del Tribunal Constitucional.
Cándido Conde-Pumpido, presidente del Tribunal Constitucional.

Cándido Conde-Pumpido, presidente del Tribunal Constitucional.

Al fin, tras meses de bloqueo, el Tribunal Constitucional se ha renovado del todo y ha nombrado a su nuevo presidente, que será Cándido Conde-Pumpido, quien fuera Fiscal General del Estado.

Conde-Pumpido ha sido elegido con el voto de todo el bloque progresista, mayoritario en la nueva composición del Tribunal, salvo el de María Luisa Balaguer, que se ha votado a sí misma.

En su primeras palabras en el cargo al resto de magistrados ha asegurado que la “Constitución no permite ni la secesión ni la independencia ni la autodeterminación”, según informan a Europa Press fuentes jurídicas del órgano de garantías.

La votación del nuevo presidente del Constitucional ha llegado al Pleno del Tribunal después de que este martes el bloque progresista no lograse consensuar una candidatura de unidad y de que ninguno de los dos candidatos, ni Conde-Pumpido ni Balaguer, diera un paso al lado.

La clave del desbloqueo estaba en el voto de la magistrada María Luisa Segoviano, ya que los cuatro magistrados conservadores no iban a apoyar a Conde-Pumpido y sí a Balaguer, que desde las filas conservadoras veían como más “empática” y que “siempre busca sumar”.

Finalmente, Segoviano ha decantado la balanza en favor de Conde-Pumpido.

La vicepresidencia, también progresista

En el Pleno también se ha dado una circunstancia poco común, dado que el sector progresista también se ha hecho con la vicepresidencia del órgano.

Los magistrados han elegido a la progresista Inmaculada Montalbán para ese puesto, rompiendo con la costumbre de que sea un magistrado del grupo minoritario, en este caso el conservador, quien se hiciera con este cargo. La magistrada ha superado por 6 votos a 5 al conservador Ricardo Enríquez.

Conde-Pumpido y Montalbán sustituirán a Pedro González-Trevijano y Juan Antonio Xiol, respectivamente, que abandonaron sus cargos el pasado lunes, junto a Antonio Narváez y Santiago Martínez-Vares, con la renovación parcial del TC, que estaba pendiente desde el pasado 12 de junio.

La entrada de los cuatro nuevos magistrados provocó un vuelco de la antigua mayoría conservadora ―de 6 magistrados frente a 5― a una holgada progresista ―de 7 contra 4―.

El ala progresista del Constitucional cuenta con una holgada mayoría de 7 contra 4

De los cuatro nuevos magistrados, el ex ministro de Justicia Juan Carlos Campo y la ex alto cargo de Moncloa Laura Díez, propuestos por el Gobierno, han reemplazado a González-Trevijano y Narváez, nombrados en su día por el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Por su parte, María Luisa Segoviano, ex presidenta de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo (TS), y César Tolosa, hasta ahora presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TS, ambos propuestos por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), han dado el relevo a Xiol y Martínez-Vares, postulados también por el CGPJ.

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