Cándido Conde-Pumpido, el mazo al servicio de la democracia

El magistrado Cándido Conde-Pumpido, en una imagen de archivo.
El magistrado Cándido Conde-Pumpido, en una imagen de archivo.

El magistrado Cándido Conde-Pumpido, en una imagen de archivo.

El magistrado Cándido Conde-Pumpido Tourón (A Coruña, 1949) es el nuevo presidente del Tribunal Constitucional, tras haber sido ser elegido este miércoles y después de la última renovación que ha decantado una mayoría progresista de sus jueces.

Un órgano del que ya formaba parte desde marzo de 2017, cuando fue designado desde el Senado, al igual que María Luisa Balaguer, la otra candidata del ala progresista que se presentó para presidir el tribunal de garantías y con la que la ‘pelea’ por el cargo ha llegado hasta este miércoles.

Conde-Pumpido se labró una carrera de prestigio en sus siete años como fiscal general del Estado durante el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero y su doble etapa como magistrado en la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. Con 45 años, fue el magistrado más joven nombrado para este Alto Tribunal.

Licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidade de Santiago de Compostela (USC), comenzó a ejercer la profesión en 1974 como juez de Primera Instancia e Instrucción en Puebla de Sanabria (Zamora). En 1976 continuó como juez en la localidad ourensana de O Carballiño.

Cofundador de Juezas y Jueces para la Democracia

De marcado carácter progresista, su trayectoria profesional habla por sí sola. Fue cofundador de Juezas y Jueces para la Democracia, organización de la que llegó a ser su portavoz. Ya desde 1974 integró Justicia Democrática, de la que fue heredera Juezas y Jueces para la Democracia. Como portavoz de esta, como portavoz destacó su oposición a la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana promovida por el ministro José Luis Corcuera en materia de entrada y registro domiciliario, posteriormente anulada -de forma parcial- por el Tribunal Constitucional. La conocida como ‘ley de la patada en la puerta’.

Lucha contra ETA y la ‘guerra sucia’

También vivió parte de la época conocida como los ‘años de plomo’ de ETA siendo magistrado de la Audiencia Nacional desde febrero de 1981 a diciembre de 1985. Además de por la lucha contra el terrorismo, su actividad como juez también estuvo marcada por la ‘guerra sucia’ de los GAL contra la banda. Fue ponente en la condena del comisario Manuel Ballesteros, sentenciado por el ametrallamiento del bar Hendayais en noviembre de 1980. También dictó la primera sentencia de la Audiencia Provincial de San Sebastián que condenó por un delito de tortura, en junio de 1984.

Como fiscal general del Estado, impulsó y obtuvo en diversos procesos electorales la ilegalización por la Sala del art. 61 del Tribunal Supremo de varias agrupaciones electorales y partidos políticos consideradas marcas encubiertas de Herri Batasuna, que no condenaban el terrorismo de ETA. Fueron los casos de Herritarren Zarrenda (elecciones europeas de 2004), Auzkera Guztiak (autonómicas de 2005), Abertzale Socialista Batasuna (municipales de 2007) y Partido Comunista de las Tierras Vascas y ANV (generales de 2008).

Su papel en los recursos contra el ‘procés’

En el Constitucional también ejerció un papel clave en el marco del procés independentista, un asunto que se prevé clave en futuras decisiones del Alto Tribunal. Conde-Pumpido ha coordinado la tramitación de los recursos presentados contra la causa judicial del proceso independentista de Cataluña de 2017, un asunto en el que se esforzó por mantener la unanimidad de todos los magistrados, pero del que finalmente decidió apartarse voluntariamente ante las recusaciones presentadas contra él por los condenados y huidos.

Oposición a la sentencia sobre el Estado de Alarma

Otra de las cuestiones que han destacado en su carrera como juez del Constitucional fue la oposición a la sentencia mayoritaria que consideró que para enfrentarse a la pandemia del coronavirus, el Gobierno debería haber declarado el estado de excepción en lugar de utilizar como instrumento jurídico el estado de alarma. Conde-Pumpido adoptó esta postura en junio de 2021 junto con el Presidente saliente del Tribunal (Pérez Trevijano) y otros tres magistrados.

Un amplio currículum

En su currículum también destacan otros cargos que ha ocupado en el pasado, como presidente de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (2007-2011), presidente de la Red de Fiscales Generales de los Tribunales Supremos de la Unión Europea (2009-2010), vocal del Consejo de Estado de España (2004-2011), portavoz de la asociación Jueces para la Democracia y profesor de la Universidad del País Vasco, del Colegio Universitario de Segovia y del Centro de Estudios Jurídicos.

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