La Cámpora llegó a la plaza cuando terminaba el discurso de Alberto Fernández

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Máximo Kirchner se fotografío con militantes de La Cámpora en el Obelisco
Prensa

En el acto del Día de la Militancia, en el que el Frente de Todos buscaba transmitir una imagen de unidad, La Cámpora, la organización liderada por Máximo Kirchner, y una de las que convocaba a Plaza de Mayo, llegó allí cuando el discurso del presidente Alberto Fernández estaba prácticamente terminado. “Había mucha gente caminando adelante”, advirtió un integrante de la agrupación para explicar la demora que despertó lecturas y suspicacias.

En la plaza, frente al escenario, estaban los militantes de movimientos sociales, sindicatos y municipios del conurbano. “El Partido Justicialista es el que lugar que hoy nos contiene a todos”, dijo en su discurso el Presidente, pero para entonces aún no todos estaban ahí.

El ingreso de La Cámpora fue por Diagonal Norte, detrás de la gente que movilizaron los intendentes. Por Diagonal Sur había llegado la columna de los movimientos sociales y por Avenida de Mayo, los gremios. Se trataba de todas las corrientes que convocaron al acto y que el lunes, en una reunión en la sede del PJ en la calle Matheu, definieron los lineamientos del encuentro. Las tres columnas, divididas por las calles y por sus posicionamientos políticos, convivieron con tranquilidad y no se registraron disturbios.

Máximo Kirchner, junto a militantes de La Cámpora
Prensa Quilmes


Máximo Kirchner, junto a militantes de La Cámpora (Prensa Quilmes/)

Cada arteria que nutrió la Plaza de Mayo representó a los sectores que componen el Frente de Todos y que tuvieron y tienen distintas posturas dentro del Gobierno, en especial tras la crisis interna que atravesaron en septiembre, luego de la demoledora derrota en las PASO. El sector del camporismo es el más duro y el que responde a Cristina Kirchner, por lo que la demora en el arribo al acto no pasó desapercibida.

Tras conocerse lo sucedido, en Casa Rosada había quienes le querían bajar el precio a la demora. Argumentaban que el acto y el discurso había comenzado puntuales, algo inusual en la agenda del Presidente.

Antes de llegar al escenario, Fernández ordenó levantar las sillas del VIP reservado para los dirigentes del oficialismo. “El Presidente le quiere hablar a la militancia directo, por eso pidió que las saquen”, explicaron a LA NACION desde el entorno presidencial. Promediaba la tarde en la plaza de Mayo y una multitud empezaba a congregarse en el lugar. El lugar, un corralito, cercado por un fuerte operativo de seguridad, rápidamente se llenó de militantes de algunos sectores. No de todos.

Primero ingresaron militantes de la JP Evita de Berazategui y con el correr de los minutos se sumaron miembros de Camioneros, del MUP, del Movimiento Evita, de la UTEP y de Barrios de Pie, con sus banderas con imágenes y nombres de intendentes como Mario Ishii y Fernando Espinoza.

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