Las cámaras digitales también pueden sufrir un secuestro virtual con un ataque ransomware

LA NACION

Las cámaras fotográficas pueden haber quedado relegadas por las lentes de los smartphones, pero aún mantienen su vigencia. Con unidades de almacenamiento más grande y transferencias inalámbricas, son dispositivos que también pueden quedar en manos de un secuestro virtual de fotos y videos.

De acuerdo a un reporte de la firma de seguridad Check Point, algunos modelos de cámaras digitales son vulnerables secuestros de información conocidos como ransomware, similares a los ataques informáticos como Wannacry y NotPetya. El análisis indica la existencia de una vulnerabilidad en el protocolo de transferencia de imágenes que permite encriptar todo el contenido de la unidad de almacenamiento.

La demostración del ataque muestra cómo una cámara accede a una red inalámbrica comprometida por los atacantes que aprovechan la vulnerabilidad y secuestran toda la información. Como suele ocurrir en los casos de ransomware, un aviso indica los pasos a seguir para pagar un rescate para que el usuario pueda recuperar la información encriptada.

Con producciones propias de fotos y videos digitales que muchas veces no llegan a tener una copia de resguardo, las cámaras fotográficas se convierten en un blanco ideal para los delincuentes informáticos que buscan hacer dinero con los contenidos encriptados.

La vulnerabilidad reportada por Check Point afecta en su gran mayoría a la línea de cámaras de Canon, en sus modelos EOS 70D y EOS R. La firma, no obstante, aclara que la vulnerabilidad no está limitada a una marca en particular, ya que la falla está presente en el protocolo de transferencia inalámbrica de archivos.