Buscaban pescar mahi-mahi, pero se tropezaron con un gran tiburón blanco

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DON GATES

Don Gates ha pasado décadas en las aguas de los Cayos de la Florida, donde ha pescado la enorme variedad de peces que viven en la zona.

En los últimos 20 años, Gates se ha dedicado a capturar mahi- mahi, también conocido como pez delfín, para el Programa de Investigaciones de los Peces Delfín, una organización no lucrativa que estudia los desplazamientos de esta especie sumamente migratoria que es tan popular entre los comensales de restaurantes y los pescadores deportivos.

El lunes por la tarde, cuando buscaba mahi-mahi con su vecina, Angie Gonder —ambos viven en Cudjoe Key, en los Cayos del Sur— Gates vio algo que nunca esperó ver nadando cerca de la cadena de islas: un tiburón blanco gigantesco.

“Llevo pescando en los Cayos de la Florida desde hace 30 años, y nunca antes había visto un gran tiburón blanco”, le dijo el jueves Gates, de 66 años, a Miami Herald/FLKeysnews.com.

Gates lanzó la caña de pescar y luego tomó su cámara GoPro y la sumergió en el agua para capturar espectaculares fotos de la magnífica criatura que nadaba alrededor de su bote, al parecer sin más interés que recorrer la Corriente del Golfo, casi en la superficie.

“Estaba muy calmado, no parecía estar buscando comida”, dijo Gates.

Gates y Gonder se encontraban a unas 23 millas de Cudjoe Key antes de ver al tiburón blanco que, según dijo, posiblemente era una hembra, quizás preñada, y de casi 20 pies de largo, un ejemplar enorme, incluso en especies famosas por alcanzar un gran tamaño promedio.

Gates y Gonder se habían detenido junto a un pedazo de madera que vieron flotando que estaba rodeado de carnadas. Este tipo de hallazgos suelen ser perfectos para capturar mahi-mahi, que con frecuencia entran y salen de debajo de los escombros para cazar peces más pequeños.

La pareja atrapó a un mahi-mahi, así como una barracuda. Sin embargo, fue el monumental tiburón que vieron lo que recordarán siempre.

“Estuvimos junto al leño cerca de 45 minutos y luego nos movimos hacia el este unas dos o tres millas, y el tiburón siguió en el área”, dijo Gates. “Cuando nos fuimos, aproximadamente a las 6:45 p.m., todavía estaba allí”.

Los tiburones blancos por lo general viven en aguas con temperaturas más frías en el norte de la costa este del Atlántico, en vez de vivir en las cálidas aguas del sur de la Florida.

Ver uno de estos ejemplares en la costa del Estado del Sol, no es realmente algo muy extraño, dijo Mahmood Shivji, profesor del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad Nova Southeastern, y director del Instituto de Investigaciones Guy Harvey.

En los últimos años, tanto pescadores como buzos han visto a estos tiburones en los Cayos, y Shivji dijo que ello se debe a que estos incansables viajeros que recorren largas distancias “desde hace años se desplazan a aguas del sur de la Florida durante sus migraciones”.

Estos grandes depredadores son “algunos de los pocos tiburones que pueden mantener caliente su temperatura corporal”, lo que les permite recorrer aguas más frías, dijo Shivji, quien califica a los tiburones blancos como “una absoluta maravilla de la evolución”.

Traducción de Jorge Posada