Burkina Faso: llamamientos a la “exterminación” de la comunidad Fulani hacen temer una guerra civil

AFP - ISSOUF SANOGO

Unas grabaciones de audio recientemente publicadas en las redes sociales, principalmente en WhatsApp, instan a la población "indígena" a eliminar a las comunidades Fulani de su región. Las tensiones intercomunitarias nunca han sido mayores desde que los atentados yihadistas empezaron en 2015 a azotar a este país africano. La región del norte, poblada mayoritariamente por los fulani, es el epicentro del conflicto.

En Burkina Faso, país sin salida al mar de la región africana del Sahel, llamamientos al "asesinato" y a la "limpieza étnica" contra la minoría Fulani - también conocida como Peul - circularon recientemente en las redes sociales. Este jueves, el Gobierno condenó enérgicamente estas incitaciones al odio y al crimen.

"Se trata de comentarios extremadamente graves que sólo tienen parangón con los excesos de Radio Mille Collines que condujeron al genocidio ruandés (de 1994), una de las peores tragedias de la humanidad y de la que debemos aprender las lecciones", denunció Lionel Bilgo, portavoz del gobierno burkinés, en una declaración adoptada por el consejo de ministros.

“El tono y las palabras utilizadas son escalofriantes y reflejan la gravedad de la situación", añadió. "Hay llamamientos directos y activos al asesinato, a las matanzas masivas, a la limpieza étnica y a la sedición”.

Estas llamadas, en forma de grabaciones de audio publicadas principalmente en WhatsApp, invitaban a las poblaciones "indígenas" a atacar a los fulani en su región, especialmente en el suroeste del país, zona fronteriza con Costa de Marfil. En los audios, hacen un llamado a matarlos y a abusar de ellos.

El portavoz del gobierno burkinés insistió en que "se trata de un discurso odioso, subversivo, peligroso e inaceptable en un país rico y diverso como Burkina Faso", que requiere "una acción decidida y firme antes de que ocurra lo irreparable".

La existencia de un riesgo de guerra intercomunitaria

En un artículo publicado el martes, Alpha Barry, exministro de Asuntos Exteriores del presidente Roch Marc Christian Kaboré, derrocado en enero de este año por un golpe militar, advirtió del "riesgo de una verdadera guerra civil" tras la difusión de estas grabaciones.

Para evitarlo, hizo un llamamiento a los políticos, líderes religiosos, intelectuales, jefes tradicionales y otros dirigentes para que "salgan al campo, se reúnan con la gente, lleven a cabo acciones contundentes para abogar por la cohesión y la convivencia, que son el cemento de nuestra nación".

Una comunidad que sufre un estigma cada vez más peligroso

El 1 de enero de 2019, individuos armados atacaron la aldea de Yirgou, en el norte de Burkina Faso, donde los mossi, mayoritarios en el país, y los fulani siempre han convivido. Seis personas fueron asesinadas, incluido el jefe de la aldea, lo que provocó represalias contra los fulani.

Al menos 146 personas murieron, según las organizaciones de la sociedad civil. Burkina Faso, un país de casi 20 millones de habitantes en el que conviven unos 60 grupos étnicos, nunca había experimentado una violencia intercomunitaria tan mortífera.

Aunque la convivencia entre comunidades nunca ha sido fácil, en los últimos años se ha producido un resurgimiento de la tensión por muchos motivos. En primer lugar, el difícil reparto de las tierras áridas en este país, donde más del 80% de la población vive de la agricultura. Entre los agricultores, en su mayoría mossi, y los pastores, en su mayoría fulani, se multiplican las disputas por el acceso al agua y a las tierras de pastoreo.

En segundo lugar, estas rivalidades se han visto exacerbadas por el aumento de la amenaza terrorista. Desde 2015, los atentados atribuidos a grupos yihadistas han matado a miles de personas y han desplazado a casi dos millones otras. Dado que algunos fulani se han unido a grupos yihadistas, la asociación "fulani es igual a terrorista" se hace desde entonces con regularidad.

Esta confusión se ha visto agravada por el hecho de que dos predicadores radicales en el Sahel de África Occidental son fulani. El más conocido, el maliense Amadou Koufa, fundó el Frente de Liberación de Macina, antes de ser asesinado en una redada de las fuerzas especiales francesas en noviembre de 2018. El segundo, Ibrahim Malam Dicko, fundó Ansaroul Islam, un grupo activo en el norte de Burkina Faso.

En este clima tenso, grupos de autodefensa se desarrollaron. La creciente inseguridad, la falta de recursos de las fuerzas del orden y la lentitud del sistema judicial han dado lugar a estas milicias rurales, que cuentan con miles de grupos en todo el país, alimentando cada vez más la preocupación de los fulani, de las autoridades y de parte de la comunidad internacional.

Con AFP y medios locales