Bukele busca reelegirse en El Salvador: ¿Qué hay detrás de su popularidad y estrictas políticas?

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Luego del anuncio del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en el que se declaró candidato para la reelección presidencial, las opiniones dividas saltaron en el país centroamericano y la comunidad internacional. Por una parte, de quienes respaldan y justifican los polémicos métodos del mandatario en estos tres años en el poder, y por otro lado, quienes aseguran que cinco años más de Bukele en el Ejecutivo serían nocivos para los derechos humanos y la libertad en el país.

Justo cuando El Salvador celebraba su día de independencia, y tras una jornada de multitudinarias protestas en contra de su gestión, el presidente Nayib Bukele dio a conocer su deseo de ser reelegido una vez finalice su primer mandato de cinco años.

Con el anuncio, Bukele se convierte en el primer presidente del país en buscar la reelección inmediata, amparado en una resolución que modificó la antigua ley que inhabilitaba a los mandatarios durante dos periodos consecutivos.

Fue en septiembre de 2021 cuando en medio de un proceso altamente criticado, magistrados de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema, electos por aliados de Bukele en el Congreso, determinaron que los presidentes sí pueden ser reelegidos tras su primer mandato.

¿Cómo logró Nayib Bukele acceder a la reelección?

Con la Carta Magna del país negando un segundo periodo para cualquier presidente y con constantes denuncias internacionales que acusan al Gobierno de violaciones de derechos humanos, luego de conocerse la noticia de la reelección, el debate se ha centrado en las estrategias que ha utilizado el presidente salvadoreño para llegar al punto donde está hoy.

Para Saúl Hernández Alfaro, politólogo y periodista de El Salvador, quien habló con France 24, “no es de extrañar que para un presidente que ha demostrado concentrar el poder, eliminar los espacios de contra pesos o de controles a gestión, su pretensión sea controlar el Poder Judicial y por lo tanto, con ello, tomar las decisiones más importantes. Estos nuevos magistrados que fueron impuestos, interpretaron hace un mes que Bukele podía correr por una reelección, interpretando que la Constitución daba pie para esto.”

Y es que el mismo Nayib Bukele en 2013, seis años antes de llegar al poder, aseguró y defendió públicamente en un medio nicaragüense que “ningún presidente de El Salvador podía ser reelegido para garantizar que una sola persona no se mantenga en el poder”.

“La Constitución no permite que la misma persona sea presidente dos veces seguidas. Puede ser presidente 80 veces si quiere pero no seguidas”, dijo Nayib Bukele en la entrevista televisada en 2013, cuando él era alcalde de Nuevo Cuscatlán.

Rechazo internacional y popularidad local

Nayib Bukele ha estado en las portadas de los medios de comunicación de varios países por sus polémicas decisiones y estrictas medidas que ha implementado desde que subió al poder en junio de 2019.

Dos de las más recordadas son cuando aprobó el curso legal de la criptomoneda Bitcoin y, por otro lado, su denominada “guerra contra las pandillas” en la que ha llevado a cabo más de 52.500 detenciones de hombres señalados de hacer parte de grupos delictivos y tras las que según Naciones Unidas han llegado cerca de 6.500 denuncias de atropellos a los derechos humanos.

Todo ello enmarcado en un régimen de excepción, que suspende derechos fundamentales para los salvadoreños y que se ha venido renovando desde marzo sin oposición del Legislativo, pues allí el partido liderado por Bukele tiene mayoría absoluta.

Sin embargo, muchos de quienes lo eligieron, defienden y justifican sus tan criticados métodos, pues aseguran que son los medios que el país necesitaba para solucionar varias de sus problemáticas internas.

Hoy, después de conocerse su anuncio a la reelección, es fácil encontrar comentarios, trinos y publicaciones de apoyo a la gestión del mandatario de quienes, además, aseguran que lo apoyarán en su búsqueda de ganar un segundo periodo presidencial.

Todos estos aspectos que la comunidad internacional tacha “son aplaudidos por la población salvadoreña porque para las grandes mayorías aún no es palpable cómo entender la falta de institucionalidad y de división de poderes, porque en el pasado han conocido la corrupción, es por esto que siguen aceptando algunas apropiaciones de autoritarismo y opacidad, con tal de ver algunas de sus necesidades básicas resueltas como la seguridad y la economía. Aspectos que Bukele, a pesar de haberlo hecho con políticas y medidas irregulares, tiene satisfechas a las poblaciones.”, dijo Hernández Alfaro a France 24.

De esta manera, la popularidad del polémico jefe de Estado ha ido en aumento, y los resultados oficiales en los que muestra que la economía y la seguridad son cada vez mejores para el país centroamericano han permitido que el discurso de Bukele se replique en todo el país.

“Bukele ha logrado impactar con una gestión pública de comunicación bastante efectiva. Él tiene un equipo técnico prácticamente a disposición total para comunicar sus obras de gestión, dar la proyección de un Gobierno que responde de manera efectiva, que escucha a la gente (...) Posterior a la firma de los acuerdos de paz en 1992, Bukele llegó como ese vengador del descontento de la población por querer tener un cambio en su país, en su liderazgo.” dijo Hernández Alfaro. “De esta manera, llega como el carismático, joven, gran comunicador, fresco, y con un nuevo partido político, lo cual por su puesto logra transformar el ideario de la sociedad en parte de El Salvador”, agregó.

Según expertos políticos, la realidad actual del país no ofrece a la población una “posición política que sea partidaria y competitiva”, una situación que hace que los votantes que no saben si votar o no por Bukele en 2024, no tengan una figura clara o una alternativa definida de candidato presidencial.

En palabras del politólogo salvadoreño Hernández Alfaro, “lo que se espera, es que si este panorama político no cambia, y que por cierto ya no hay mucho margen porque solo queda un año, prácticamente lo que estaríamos atendiendo es a una reelección que finaliza con un nuevo mandato de Bukele por cinco años, y esto solo sería la consolidación de su presencia en el resto de las instituciones del Estado que aún guardan cierta independencia.”

Desde septiembre de 2021, año en el que el alto tribunal hizo la resolución que hoy favorece a la reelección de Bukele, se han registrado cinco multitudinarias marchas en el país, en las que los salvadoreños han señalado al Ejecutivo de corrupción, violaciones de derechos humanos, reprensión de la libertad y abuso de poder.

Con EFE y medios locales