Buenaventura padece ola de violencia en Colombia

ASTRID SUÁREZ
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BUCARAMANGA, Colombia (AP) — En el pacífico colombiano, la población de Buenaventura atraviesa una emergencia humanitaria por desplazamientos, desapariciones forzadas y homicidios. Decenas de ciudadanos se manifestaron pacíficamente el viernes con carteles que pedían “paz”.

“La tensión es generalizada todo el día, pero hay un horario más complicado entre las 7 y las 11 de la noche. En estos días están haciendo disparos sin un objetivo específico, para advertir que controlan el territorio”, dijo a The Associated Press Mario Angulo, coordinador del Proceso de Comunidades Negras de Buenaventura.

La nueva ola de violencia en esta ciudad portuaria -históricamente golpeada por el conflicto- inició en diciembre de 2020 por una disputa entre grupos armados por el control territorial y las economías ilícitas, que incluyen tráfico de estupefacientes y extorsiones.

“Hay un nuevo rebrote de violencia suscitado por la ruptura interna del grupo de crimen organizado conocido como “La Local”, expresada en la división de dos estructuras ilegales: Los Shotas y Los Espartanos”, documentó la Defensoría del Pueblo el 29 de enero.

En la zona también hay presencia de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de grupos disidentes de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombia (FARC).

La preocupación de los líderes sociales de la zona y de la Defensoría del Pueblo son las infracciones al derecho humanitario en una población de 170.000 habitantes.

“Es un enfrentamiento entre actores armados en el que la población está quedando en medio de la disputa”, indicó a la AP Orlando Castillo, defensor de derechos humanos de Buenaventura. “Hay personas que se han desplazado a otras ciudades que no declaran (ante las autoridades) por amenazas. La gente está perdiendo sus enseres, se van con la ropa que tienen puesta”, añadió.

El recuento preliminar de desplazados en 2021 es de 653 personas, según la Personería —el Ministerio Público— de Buenaventura. A su vez, la Fiscalía ha documentado 13 personas desaparecidas en enero, de los cuales sólo tres han aparecido vivos.

“El gobierno debe y puede hacer más, garantizar la seguridad de la población a largo plazo es fundamental. La asistencia de la comunidad internacional que complementa la respuesta del gobierno sigue siendo necesaria. Hay personas que huyeron como consecuencia de los disparos cruzados y necesitan acceso a alimentos y a agua potable porque dejaron su vivienda atrás”, dijo a la AP el Consejo Noruego para Refugiados.

Esta ciudad rodeada por el mar ha tenido problemas adicionales para reactivar la economía en la pandemia. A las restricciones ordenadas por el gobierno se han sumado las de los grupos armados.

“Hay personas en Buenaventura que necesitan de un albergue seguro como consecuencia de las amenazas y extorsiones; menores de edad que necesitan ser protegidos porque el reclutamiento forzado continúa. La pobreza y la pandemia sólo han agravado la situación y es urgente complementar la respuesta humanitaria de las autoridades locales”, añadió el Consejo Noruego para Refugiados.

El gobierno nacional ha hecho presencia en la zona ante las denuncias de las comunidades. En los últimos dos meses han capturado 76 miembros de estas bandas criminales, según informó el viernes la Fiscalía. Mientras tanto, la policía aseguró que en la zona hace presencia un equipo especializado de apoyo en inteligencia y han incautado 324 kilos de clorhidrato de cocaína en cercanías a Buenaventura.

Sin embargo, los líderes sociales consultados no solo piden mayor presencia militar, sino inversiones en educación, infraestructura y presencia estatal.