Tras una brutal masacre, Trump le propone a AMLO retomar la guerra contra los cárteles en México

Rafael Mathus Ruiz

WASHINGTON.- Una brutal masacre en México dejó al menos nueve víctimas, tres mujeres y seis menores de edad, entre ellos, dos bebés, que murieron incinerados y acribillados en una emboscada con el sello del crimen organizado. El ataque llevó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a proponer relanzar la "guerra" contra los cárteles, pero el mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, rechazó la propuesta, en un nuevo contrapunto por la seguridad en la relación bilateral más estrecha del continente.

La masacre conmovió a México y a Estados Unidos -las víctimas tenían doble ciudadanía-, y generó, en ambos países, un nuevo momento de crudo reconocimiento a la violencia tóxica engendrada por el tráfico de armas, las drogas, y la latente amenaza del crimen organizado, un atolladero que la región no ha terminado de resolver. En medio del horror por la tragedia, hubo mexicanos que reclamaron cambios en las leyes que rigen a las armas en Estados Unidos, y trumpistas que volvieron a exigir que se levante el muro en la frontera con México..

El ataque ocurrió antenoche, en el norte, en una las regiones calientes del país, en el límite entre los estados de Chihuahua y Sonora, según informó el gobierno mexicano.

Tres mujeres viajaban con sus 14 hijos en dos camionetas Suburban entre Bavispe, Sonora, y una comunidad mormona, La Mora, en Chihuahua. Los vehículos fueron emboscados, acribillados e incinerados por sicarios. Las autoridades encontraron más de 200 cartuchos de balas. Las tres mujeres, y seis menores murieron; dos de ellos tenían menos de un año. Alfonzo Durazo, ministro de Seguridad Pública de México, dijo que el convoy familiar "pudo haber sido confundido" por los grupos armados que se disputan el territorio.

"Así se vive en el Gobierno de @lopezobrador_. ¡Mormones mexicanos, mujeres y niños inocentes emboscados en la Sierra de Chihuahua son acribillados y quemados vivos por los Cárteles que mandan en México!", tuiteó Alex LeBarón, un familiar de las víctimas, junto con un video de uno de los vehículos incinerado. Un rato después, pidió en otro mensaje a Trump que detenga el flujo ilegal de armas a México.

Las víctimas eran miembros de una comunidad fundamentalista mormona, Colonia LeBarón, fundada el siglo pasado en Galeana, Sonora, por Alma Dayer LeBarón. Al igual que otros mormones, Dayer LeBarón se exilió a México tras ser excomulgado por la iglesia mormona, para poder continuar con la práctica de la poligamia.

El brutal asesinato provocó un cruce de mensajes públicos entre Trump y López Obrador por la seguridad en México. Por la tarde, ambos hablaron por teléfono. Trump condenó el ataque y ofreció "asistencia", según indicó la Casa Blanca. Antes, había propuesto relanzar una ofensiva sin cuartel contra el crimen organizado.

"Este es el momento para que México, con la ayuda de Estados Unidos, libere la GUERRA a los cárteles de la droga y los borre de la faz de la tierra. ¡Simplemente esperamos una llamada de su gran nuevo presidente!", tuiteó Trump, ayer por la mañana, en un mensaje dirigido a López Obrador.

Pero López Obrador rechazó rápidamente la idea, y ratificó su estrategia de seguridad a pesar de la rampante ola de violencia que azota al país. "En las relaciones entre México y Estados Unidos hay cooperación, este es uno de los temas. Sin embargo, es un asunto que nos corresponde a nosotros, atender al gobierno de México de manera independiente y haciendo valer nuestra soberanía", dijo en México, en su habitual conferencia de prensa.

El episodio llevó otra vez a un primer plano la brutal inseguridad que sufre México desde hace tiempo, pero que recrudeció especialmente durante este año, que se encamina a dejar una nueva marca histórica de homicidios en los registros oficiales.

López Obrador, "AMLO", como se lo conoce en México, llegó al poder con la promesa de intentar reducir la violencia con un nuevo enfoque, plasmado en la frase "abrazos, no balazos". Pero casi un año después de asumir, la inseguridad en México ha empeorado.

López Obrador dijo que su gobierno mantendrá su estrategia y no atacará al crimen organizado como hizo uno de sus antecesores, Felipe Calderón, quien sacó al Ejército a la calle y desplegó una ofensiva sin tregua que dejó decenas de miles de muertos, además de un cúmulo de violaciones de derechos humanos, incluidas desapariciones.

"Es un rotundo no", respondió AMLO, al ser consultado en su tradicional conferencia de prensa acerca de si pensaba hacer cambios en su política. "Claro que es doloroso, y claro que quisiéramos que esto no sucediera, pero pensamos que acribillando, masacrando, con el uso de la fuerza a sangre y fuego, no se resuevel el problema", añadió, ofreciendo un marcado contraste con la propuesta de Trump.