Menos mal que Britney Spears no consiguió el papel en un clásico romántico del cine

A estas alturas estamos más que acostumbrados a recibir decenas de películas y series nuevas cada semana (y más ahora con la irrupción del streaming), pero lo cierto es que no es nada fácil sacar un proyecto adelante. En ocasiones, una producción puede pasar años, décadas, divagando en el limbo creativo. Incluso sin llegar a ponerse en marcha a pesar de los esfuerzos de directores y guionistas que pasan una larga temporada desarrollando una idea. Y este es el caso de El diario de Noa, el clásico romántico de 2004 que llegó a contar con Steven Spielberg interesado y con la idea de fichar a Tom Cruise como galán protagonista.

Y antes de que Nick Cassavetes aceptara el puesto de director y fichara a Ryan Gosling y Rachel McAdams como estrellas de la historia, también pasaron por su desarrollo los nombres del cineasta Jim Sheridan (Mi pie izquierdo) y Martin Campbell (Casino royale), así como George Clooney y Paul Newman en la versión joven y adulta de Noa. Pero hay más: hasta Britney Spears estuvo involucrada luchando por conseguir el papel de Allie. Y menos mal que no se lo dieron.

Cartel promocional de 'El diario de Noa' (New Line Cinema)
Cartel promocional de 'El diario de Noa' (New Line Cinema)

En 2004 nadie podía prever que esta adaptación de la novela de Nicholas Sparks iba a convertirse en uno de los dramas románticos más taquilleros de todos los tiempos. Fue recibida con críticas mixtas que destacaban negativamente la manipulación sentimentalista de la trama, mientras la recepción inicial del box office no fue para tirar cohetes. Sin embargo, el público demostró que siempre tiene la última palabra. El efecto romántico y la química entre sus protagonistas fue generando conversación, alcanzando una recaudación mundial de $117 millones que continuó en el home-video, donde las ventas alcanzaron las 11 millones de copias en 2010 (LA Times). El diario de Noa se coronó, sin dudas, como un clásico del género.

Ryan Gosling fue el único actor que el director Nick Cassavetes imaginaba en el papel de Noa. Quería a un intérprete desconocido por el gran público, que no fuera el galán de cine guaperas típico de las historias románticas de Hollywood. Muy diferente a lo que quería Steven Spielberg cuando pensó en dirigirla años atrás, en 1998, con Tom Cruise. Aquella idea nunca terminó de avanzar lo suficiente por culpa de la apretada agenda del cineasta, y tan solo la consideró durante unos meses.

Gosling se sumó enseguida, mudándose dos meses a Charleston en Carolina del Sur -sitio donde transcurre la historia- para prepararse para el papel y aprender a crear muebles como su personaje. Pero encontrar a la actriz perfecta para el papel de Allie era otro cantar. La producción tenía prisas por encontrarla dado que el estudio les había dado una semana para dar con “alguien especial”, según contó el director de casting Matthew Barry a E! en 2021. Iniciaron una búsqueda a nivel nacional por todo EEUU y antes de escoger a Rachel McAdams hicieron pruebas de cámara con estrellas de la talla de Jaime King, Jennifer Love Hewitt y la mismísima Britney Spears.

Britney Spears en vivo en
Britney Spears en vivo en "On Air with Ryan Seacrest" en 2004, Hollywood & Highland en Hollywood, California (Foto de Gregg DeGuire/WireImage)

Por aquel entonces, la cantante estaba en la cresta de la ola y hablaba en entrevistas de expandir su carrera como actriz. Pocos lo recuerdan, pero en 1999 -cuando tenía 17 años- cerró un acuerdo con Columbia TriStar para tener su propia serie y aparecer en tres episodios de Dawson crece (EW). Sin embargo, al mismo tiempo estallaba su carrera musical y la televisión terminó quedando a un lado. Para cuando comenzaron la búsqueda de Allie, Britney Spears ya estaba prácticamente consagrada como la princesa del pop y había estrenado Crossroads (Hasta el final) en 2002, su única película como protagonista que no consiguió atraer a las masas como lo hacían sus conciertos. El casting para El diario de Noa tuvo lugar durante esa época.

En una entrevista de 2001 con Richard Blackwood, Britney reveló que había leído un guion romántico y que se moría de ganas de protagonizarlo. Y no puede ser otro que El diario de Noa. ¿Qué me haría ilusión?” le preguntaba al entrevistador. “Probablemente conseguir esta película maravillosa, un guion que leí. Ya tienen a alguien haciéndola, pero moriría si me lo dieran […] Es el guion más increíble que he leído. Es una historia de amor, por supuesto” añadía entonces.

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Teniendo en cuenta que El diario de Noa comenzó a rodarse en 2002, las fechas cuadran. Pero Britney no solo leyó el guion, sino que también hizo una prueba de cámara con su antiguo compañero del Club de Mickey Mouse, Ryan Gosling. Él mismo lo confirmó a ET en 2004. “Sí [hice una prueba con Spears]. No la había visto desde que tenía 12 -los dos teníamos 12- así que ha crecido, fue muy buena en realidad. Hizo un trabajo muy bonito” dijo el actor.

Una audición que, según el director de casting, duró dos días y ocho horas, colocándola muy cerca de hacerse con el personaje. “Les encantó” dijo en la entrevista mencionada. Probablemente [la decisión] estaba entre Rachel y Britney en aquel momento”.

Pero no pudo ser. Britney no consiguió el papel y tras la mala recepción de Crossroads, su carrera actoral se estancó. De vez en cuando nos regaló cameos en series como Glee, Will & Grace o Jane the Virgin y ahora, tras el fin de la tutela legal a la que estuvo sometida, no existen siquiera noticias de que vaya a volver al candelero profesional más allá de lanzamientos puntuales, como fue la reciente canción con Elton John, Hold me closer.

De todos modos, el director Nick Cassavetes ha contado en varias ocasiones que supo que el papel era de Rachel McAdams enseguida, ni bien comenzó su prueba de cámara y descubrió la química instantánea que compartía con Ryan Gosling. Una química tan real que fueron pareja durante dos años. Es más, la prueba de cámara juntos es una de las más populares de la red, debido a la intensidad de su actuación y lo mucho que se entregó al personaje.

De la prueba de cámara que hizo Britney Spears no hay rastro en redes. Hace poco apareció un anuncio de eBay pidiendo un millón de dólares por ella, pero parece imposible saber qué pasó con la puja y venta. Ha desaparecido. Sin embargo, personalmente me cuesta imaginarme esta película con Britney Spears en el papel de la caprichosa pero leal Allie. Y por eso digo eso de menos mal que no se lo dieron.

Porque en aquella época hubiera sido muy fácil que El diario de Noa pasara a conocerse como ‘la película de Britney Spears’, convirtiéndose más en alimento mediático por la amistad infantil que la unía a Ryan Gosling, o por su rol romántico cuando por entonces solo se hablaba de su ruptura con Justin Timberlake y nueva relación con Kevin Federline. Su presencia hubiera arrebatado cualquier oportunidad de éxito a la película por su propio peso y, en consecuencia, no se hubiera vivido el fenómeno romántico que catapultó la química de sus protagonistas.

Después de todo, si El diario de Noa es el clásico que hoy recordamos con sentimentalismo amoroso es precisamente por Ryan Gosling y Rachel McAdams. Ellos supieron plasmar la intensidad del romance que cuenta la novela, regalándonos una historia de amor que ha sabido tocar los corazones de millones de espectadores a través del planeta. Por eso tengo mis dudas que se hubiera conseguido lo mismo con Britney Spears.

Además, si bien a lo largo de su carrera se consagró como una show-woman en toda regla, el drama cinematográfico no es algo que haya ejercitado en pantalla más allá de sus videoclips. No sé ustedes pero a mí me cuesta horrores imaginarla saltando a los brazos de Ryan Gosling bajo la lluvia.

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