Los BRICS desarrollan "músculo suave" a través de juegos

Moscú. Los vértices geopolíticos de los BRICS son la expansión de los miembros y el poder suave.

El primero de ellos lo oficializaron el pasado 26 de agosto; Argentina, Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán se sumarán el próximo 1 de enero.

El segundo vértice tendrá una naturaleza de poder suave (softpower, término acuñado por Joseph Nye, profesor de la Universidad de Harvard).

En efecto, los juegos deportivos de los BRICS se celebrarán en la ciudad rusa de Kazán del 12 al 23 de junio de 2024 y competirán 25 disciplinas; el anuncio lo hizo el ministro de Deportes de Rusia, Oleg Matytsin.

A mediados de mayo, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, encargó al Gobierno de su país que presentara propuestas para organizar y celebrar los Juegos de los BRICS en 2024.

El llamado Sur Global será invitado, pero no se ha hecho público si el comité organizador lo hará en una segunda etapa o ya lo hizo para que participen más países en los primeros juegos del 2024.

No es secreto que el movimiento olímpico está muy politizado.

Los BRICS han decidido enfocar sus esfuerzos en desarrollar y promover el deporte entre sus países, y los juegos no se convertirán en alternativa al movimiento olímpico, subrayaron durante el lanzamiento de la alternativa.

Buscarán incrementar la competitividad que es la esencia de todo tiempo de eventos deportivos de este tipo.

“No a los juegos políticos”

"Nuestra misión conjunta es hacer todo lo posible para que los deportistas y las grandes competiciones internacionales no sean objeto de juegos políticos. Eso solo es posible en condiciones de igualdad de derechos y respeto entre todos sus participantes", comentó el ministro de Deportes, Oleg Matitsin.

David Rampell, analista en temas de geopolítica comenta que el nuevo orden al que aspiran los países de los BRICS debe de tener un componente del poder blando para que sus objetivos de integración.

Los Juegos Olímpicos siempre han generado polémicas en el ámbito político; no es de extrañarse que los juegos en París, a celebrarse en 2024, no serán la excepción”.

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