Brexit: en Malvinas temen por los efectos sobre la economía de la isla

LA NACION

Las Islas Malvinas -conocidas como Falkland Islands en inglés- temen un posible efecto colateral del Brexit en su economía y biodiversidad

PUERTO ARGENTINO (AFP).- A 12.000 kilómetros de distancia de Londres, los habitantes de las Islas Malvinas temen los posibles efectos que el Brexit -el retiro de Gran Bretaña de la Unión Europea (UE) previsto para el próximo 31 de ocutbre- tendrá sobre sus vitales industrias pesqueras y de carne y dejar desamparada su increíble biodiversidad.

Boris Johnson llegó al poder británico con una promesa clara: concretar el Brexit a fines de octubre, con o sin acuerdo. Su proyecto, bautizado como "dos fronteras por cuatro años" propone la creación de una frontera reglamentaria entre el Reino Unido e Irlanda del Norte por un período de 4 años, y controles aduaneros con la República de Irlanda y es una alternativa al fracaso del plan de backstop de su antecesora, Theresa May.

Sin embargo, mientras el gobierno de Johnson y la Unión Europea intentan llegar a un acuerdo, los conservacionistas del territorio austral no ocultan su preocupación. Al no formar parte del Reino Unido, y por ende tampoco de la UE, los habitantes del archipiélago no pudieron votar en el referéndum del Brexit, pero se ven beneficiados por los acuerdos de la unión aduanera por ser un territorio británico de ultramar.

Con 3400 habitantes, la isla -cuya soberanía reclama la Argentina-teme que el Brexit signifique una pérdida de una de sus principales fuentes de financiación: el comercio con la UE.

Sus dos principales industrias -la pesca y la carne- podrían sufrir los efectos colaterales de una salida de la UE. La pesca representó el 43% del PBI de las Malvinas entre 2007 y 2016. En el último año, el 89% de las exportaciones pesqueras se hicieron a la UE. Según estima el gobierno malvinense, una salida sin acuerdo podría equivaler a una caída del 16% en las ganancias.

Cómo es Malvinas hoy

"Actualmente nos beneficiamos de una exención de aranceles y de cuotas, y si esto cambia, estaríamos en una situación muy difícil con una caída considerable de los ingresos del gobierno", afirma Leona Roberts, una de las ocho integrantes de la Asamblea Legislativa de las Malvinas.

Beneficios aduaneros

Además, la industria de la carne, que depende de granjas familiares, también podría sufrir un coletazo negativo, aunque no del mismo tamaño ya que la mayoría de la carne de res y cordero de las Malvinas se envía a Reino Unido.

"Existe un potencial efecto colateral allí si se introducen aranceles y cuotas", explica Roberts. "Si se vende menos carne producida por Reino Unido a países de la UE, va a ser necesario importar una cantidad menor de las Malvinas, lo que supone el riesgo de pérdida de empleos", agregó.

Poco a poco, los isleños sienten los efectos en la economía personal. Gabi McRae, una chilena que trabaja en Falkland Islands Meat Company, dice ya haber notado el efecto de una libra más débil. "Se dice que (...) nuestras medicinas van a ser más caras", agregó Joanne Baigorri, de 27 años y empleada del único banco local.

El 90% de la biodiversidad del Reino Unido

Otra de las principales preocupaciones es la conservación de la biodiversidad en la isla. "No hay que olvidar que aquí está la vida silvestre más fabulosa del Reino Unido", dijo Esther Bertram, directora ejecutiva de la ONG Falklands Conservation a la agencia AFP y reclamó la responsabilidad del Reino Unido sobre la conservación de las especies.

El territorio cuenta con autonomía de gobierno y recibió unos 600.000 euros para la protección de ecosistemas a través del programa BEST de la UE que funciona en regiones remotas y países y territorios europeos de ultramar.

En caso de que el Brexit se concrete, los isleños no saben si podrán continuar con programas que sean exclusivos para la UE. "No ha habido ninguna garantía de que en el futuro podamos tener acceso a la financiación de la UE", explica la activista.

Según el gobierno, cerca del 90% de la biodiversidad del Reino Unido se encuentra en territorios de ultramar. "Aquí vienen las amenazadas ballenas sei; tenemos las mayores poblaciones de albatros de ceja negra, tenemos cinco especies de pingüinos, elefantes marinos del sur. Es un ambiente natural extraordinario", agrega Bertram.