Brexit: los embajadores de la UE pulen detalles para la firma del acuerdo histórico

LA NACION
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LONDRES.- Los embajadores de los estados miembros de la Unión Europea (UE) en Bruselas recibirán hoy una sesión informativa de Navidad sobre el acuerdo comercial posterior al Brexit alcanzado ayer con el Reino Unido.

En plena celebración no habrá descanso pues el negociador jefe de la UE, Michel Barnier, está ya actualizando a los diplomáticos sobre el acuerdo, alcanzado después de meses de negociaciones sobre derechos de pesca y reglas comerciales.

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Barnier está desarrollando reuniones y diálogos virtuales, dijo el vocero de la presidencia alemana, Sebastian Fischer, a través de Twitter.

La tarea es ardua. Los estados miembros de la UE, escribió Fischer, "ahora comenzarán a revisar las 1246 páginas del acuerdo y continuarán haciéndolo en los próximos días".

Fischer bromeó diciendo que estaba deseando que llegara la reunión de diplomáticos "porque nada es más divertido que celebrar la Navidad entre colegas socialmente distanciados".

"Gracias Brexit", agregó jocoso.

En Reino Unido, el líder laborista, Keir Starmer, dijo que era un "acuerdo débil", pero que su partido lo respaldaría como la única alternativa a un "no deal" (sin acuerdo), lo que significa que debería obtener la aprobación de la Cámara de los Comunes, por lo que no habrá trabas en Londres.

Después de que se anunció el acuerdo el jueves, las naciones de la UE dijeron que apoyaban el resultado. Se espera que respalden por unanimidad el acuerdo, un requisito previo para su aprobación legal.

El Parlamento Europeo necesita ratificar el acuerdo, pero es poco probable que lo haga hasta el nuevo año, lo que significa que su aplicación será formalmente provisional hasta entonces, dijo hoy The Guardian. Se llamará a los parlamentarios y colegas a Westminster el 30 de diciembre para votar sobre el acuerdo.

El ministro francés de Europa, Clément Beaune, afirmó hoy que era un "buen acuerdo" y destacó que la UE no había aceptado un acuerdo "a toda costa". En declaraciones a la emisora, Europa 1 sostuvo que "necesitábamos un acuerdo menos que los británicos", ya que "para ellos, era una necesidad vital".

"No hay ningún país en el mundo que esté sujeto a tantas reglas de exportación para nosotros como el Reino Unido", amplió.

El gobierno británico ya ha publicado un resumen del documento y se supone que el documento completo se publicará pronto.

El premier británico, Boris Johnson, interpreta la prensa de su país, "usó" su mensaje de Navidad para "vender" el acuerdo con Europa a un público cansado del Brexit después de años de enconadas disputas desde el referéndum de 2016.

"Tengo un pequeño regalo para cualquiera que esté buscando algo para leer en ese momento soñoliento del almuerzo posterior a la Navidad, y aquí está, noticias, buenas nuevas de gran alegría, porque hay una acuerdo", dijo Johnson.

"Un trato para dar certeza a los negocios, viajeros y todos los inversores en nuestro país a partir del 1 de enero. Un trato con nuestros amigos y socios en la UE", añadió el primer ministro, que remarcó que el acuerdo cumple con los objetivos establecidos durante la campaña de 2016 para "recuperar el control", aunque la oposición laborista no lo ve tan así.

A la que se refiere Johnson es a un aumento en la proporción de peces en aguas británicas que el Reino Unido puede capturar, pasando de aproximadamente la mitad ahora a dos tercios al final de la transición de cinco años y medio.

Incluso, en una conferencia de prensa en Downing Street en la víspera de Navidad, Johnson dijo que "como resultado de este acuerdo podremos capturar y comer cantidades bastante prodigiosas de pescado extra", con 100 millones de libras para que la industria pesquera del Reino Unido se modernice y expanda.

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Pero las agrupaciones empresarias de pesqueras no están de acuerdo con la evaluación de Johnson. Barrie Deas, director ejecutivo de la Federación Nacional de Organizaciones de Pescadores, dijo que habría "frustración e ira" en toda la industria.

"Al final, quedó claro que Boris Johnson quería un acuerdo comercial general y estaba dispuesto a sacrificar la pesca", dijo. También los políticos franceses han expresado su preocupación de que el acuerdo posponga las disputas sobre los derechos de pesca, en lugar de resolverlas. el Reino Unido encaraba el viernes los retos de su nueva vida, mientras que los representantes diplomáticos de los países de la UE acogían el pacto con cierta tibieza.

"No hubo una gran alegría, ya que un divorcio nunca es una buena noticia", dijo a la AFP un diplomático europeo.

Agencias AFP y ANSA