Breves de espectáculos

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Ana Serradilla y Mauricio Ochmann se van por el país en moto

CIUDAD DE MÉXICO, diciembre 19 (EL UNIVERSAL).- La noticia de este fin de año es que Ana Serradilla y Mauricio Ochmann son hermanos, han tomado una motocicleta y tocado diversas ciudades de la República mexicana para reencontrarse tras mucho tiempo alejados.

A los protagonistas de "La viuda negra" y "Ya veremos" se les verá unidos por la sangre en "25 KM/H", cinta en pleno rodaje en donde los personajes buscan cumplir un sueño al que no había podido acercarse.

"Pierden a su madre primero y él, más rebelde, se desprende de la familia rápidamente, es frívolo al inicio, mientras que ella, por elección propia, se queda a cuidar al padre y hay un rencor con él por el abandono", detalla el director Pitipol Ibarra.

"Ya en el viaje se van alternando sentimientos, es una montaña rusa el viaje, lo cual los hace regresar a su origen, es un viaje de reencuentro y disfrutar al país mientras se van entendiendo", agrega el también realizador de "A la mala".

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Khrystyana lucha por dignificar a mujeres de talla grande

CIUDAD DE MÉXICO, diciembre 19 (EL UNIVERSAL).- Khrystyana, una playmate ucraniana, dijo que le tomó años aceptar finalmente su figura, y ahora quiere animar a otras mujeres a aceptarse a sí mismas, sin importar su tamaño y peso.

La modelo afirmó que "cualquier mujer por encima de la talla 4 se consideraba, en Ucrania, alguien con sobrepeso, eras una mujer gorda".

Tras una lucha infructuosa por encajar en su país, decidió mudarse a Estados Unidos, donde fue descubierta por una agencia de modelos.

"Viví en Rusia hasta los siete años antes de mudarme a Ucrania. Pero sí, tienen sus propios estándares de belleza. Es realmente difícil para las personas en Estados Unidos entender que un tamaño 4 podría considerarse cuestionable. ¿Y cuando tienes 15-16 años y talla 4? La gente ya empieza a llamarte gordo", dice Khrystyana, quien fue portada de noviembre en "Playboy Europa".

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Caligaris cierra el año en contacto con la naturaleza

CIUDAD DE MÉXICO, diciembre 19 (EL UNIVERSAL).- La falta de interés por asistir a un circo tiene que ver mucho con el cambio generacional, comenta Mauricio Ramiro Ambrosi, miembro de Los Caligaris, pero a pesar de ello la banda argentina sigue llevando el arte circense a través de su música, mostrando lo maravilloso que es.

"El público cambia, las generaciones, yo insisto en que, si un padre o una madre hoy viera un circo y llevaran a su hijo a verlo, quedarían asombrados".

"A nosotros además nos gusta ver un poco más de las bandas, que además de música tenga un plus, como música para ver, personalmente es lo que me gusta más y las improvisaciones que salen en el show, que empezó con las fallas, pero le buscábamos el lado amable y ahora eso es parte de la forma de ser de la banda, ahora necesitamos de eso, de la parte improvisada si no, no podríamos ser Caligaris", añade.