Gran Bretaña y la Unión Europea, a las puertas de alcanzar el acuerdo de divorcio

Luisa Corradini
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PARÍS - Tras cuatro años de psicodrama, la Unión Europea (UE) y Gran Bretaña parecían hoy a un paso de lograr un acuerdo sobre su futura relación comercial. La decisión, que debería ser anunciada en las próximas horas, sería la única buena noticia de una semana catastrófica, marcada por el caos provocado por la nueva cepa de coronavirus aparecida en el sureste de Inglaterra.

"Estamos en la fase concluyente. Es inminente", confió por la tarde una fuente diplomática europea.

El primer ministro irlandés también se había mostrado optimista: "Creo que debería haber acuerdo, teniendo en cuenta la progresión de las negociaciones", analizó Micheal Martin.

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Los contactos directos se multiplicaron durante toda la jornada entre Ursula von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea (CE), y el primer ministro británico Boris Johnson. Por la tarde, el ejecutivo europeo invitó a los representantes de los 27 países miembros de bloque a prepararse para una reunión, mañana por la mañana, ante la hipótesis de que un "deal" (acuerdo) fuera logrado durante la noche.

Un solo nudo gordiano quedaba aún por cortar: el futuro de la pesca. Los barcos europeos deberían finalmente renunciar progresivamente a 25% de su colecta en aguas británicas, límite fijado por los negociadores europeos como una línea roja. Lunes y martes, las posiciones -extremadamente alejadas- habían comenzado a acercarse.

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De confirmarse, se trataría de un acuerdo histórico, que permitirá mantener el intercambio de bienes y servicios, sin cuotas ni tasas de aduana, entre el continente y el Reino Unido. Gran Bretaña debería, en todo caso, respetar una serie de normas que garanticen la seguridad de los consumidores continentales y mantener una competencia justa entre ambas orillas del canal de La Mancha. Para evitar todo dumping social, fiscal o medioambiental, Londres está dispuesto a no retroceder en esos terrenos y permanecer lo más cerca posible de las reglas que rigen en la UE.

Según las disposiciones negociadas, si una de las partes se estimara defraudada, podría adoptar contra-medidas cruzadas, introduciendo por ejemplo derechos de aduana en cualquier otro sector.

De lograrse, se tratará de "un acuerdo provisorio", pues el calendario no permitirá su ratificación por el Parlamento Europeo antes del 31 de diciembre a las 23, momento preciso en que Gran Bretaña dejará definitivamente la UE y, en consecuencia, el mercado único y la unión aduanera.

Pero la situación no cambiará demasiado: su ratificación se producirá en enero y nadie imagina seriamente que el Parlamento Europeo cuestione los términos del acuerdo. Los mercados, por su parte, parecieron hoy apostar por el pacto. A las 16.30, la libra esterlina ganó 1,21% frente al dólar.

Sin acuerdo, los intercambios comerciales entre la UE y el Reino Unido se habrían regido con las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), sinónimo de derechos aduaneros, cuotas y formalidades administrativas susceptibles de provocar monstruosos embotellamientos en las fronteras y retrasos en los aprovisionamientos.

El Reino Unido tuvo una muestra de esa amenaza esta misma semana, cuando miles de camiones quedaron bloqueados en Dover, tras la decisión de la UE de cerrarles el paso para impedir el ingreso de la nueva cepa de coronavirus aparecida en el sureste de Inglaterra. Fueron necesarios tres días de intensas negociaciones entre Londres, París y Bruselas para desbloquear la situación.. Hoy, el tráfico fue nuevamente autorizado a condición de que choferes y pasajeros presenten un test negativo de menos de 72 horas.