Post-Brexit: Gran Bretaña anuncia que mantendrá a las fuerzas militares en las Islas Malvinas para defenderlas

Luisa Corradini
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El primer ministro británico, Boris Johnson, abandona Downing Street 10, antes de hablar hoy en el Parlamento
JUSTIN TALLIS

PARÍS.– El primer ministro británico, Boris Johnson, provocó este martes la indignación de su partido conservador después de anunciar su intención de “profundizar” lazos con China, como parte de su proyecto de renovación post-Brexit de la política exterior, de seguridad y militar del reino. En su presentación ante el Parlamento, Johnson señaló a Rusia como el mayor desafío para la seguridad, afirmó que aumentará la capacidad nuclear del país, ampliará su presencia tecnológica en el espacio y el ciberespacio y conservará una presencia militar en las islas Malvinas con la intención de “defenderlas”.

“Volveremos a aprender el arte de competir contra Estados de valores opuestos”, dijo Johnson ante los Comunes, en velada referencia a los años en que Gran Bretaña debía hacer bloque con la Unión Europea (UE).

En un informe de más de 100 páginas, que el premier resumió ante el Parlamento, Johnson afirma su intención de convertir al Reino Unido en “un faro de soberanía democrática y uno de los países más influyentes del mundo”.

Para alcanzar esos objetivos, el gobierno británico aumentará sus gastos de defensa en 24.000 millones de libras esterlinas en los próximos cuatro años, un incremento considerable comparado con el presupuesto de 2019-2020, que fue de 42.200 millones.

El primer ministro británico, Boris Johnson, deja el número 10 de Downing Street para hablar en el Parlamento, el 16 de marzo de 2021
JUSTIN TALLIS


El primer ministro británico, Boris Johnson, deja el número 10 de Downing Street para hablar en el Parlamento, el 16 de marzo de 2021 (JUSTIN TALLIS/)

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Como parte de su estrategia de disuasión, Gran Bretaña aumentará en cerca de 45% el número máximo de sus cabezas nucleares, que pasarán de las 180 anunciadas a 260.

Para lanzarlas, la Royal Navy conservará cuatro submarinos nucleares con misiles balísticos, asegurándose de que uno de ellos esté operativo en forma permanente.

La amenaza de Rusia y China

En el documento publicado el lunes, Downing Street invoca “una panoplia creciente de amenazas tecnológicas y doctrinales” para justificar ese cambio de orientación, inédito desde el fin de la guerra fría. El informe advierte, en efecto, sobre “la posibilidad real” de que un grupo terrorista “consiga lanzar un ataque CBRN (químico, biológico, radiológico o nuclear) antes de 2030”. Pero también alude a la “amenaza activa” y al “desafío sistémico” que representan respectivamente Rusia y China.

“Una disuasión nuclear mínima, creíble e independiente, afectada a la defensa de la OTAN, es esencial para garantizar nuestra seguridad”, dijo Johnson.

El premier también prometió decenas de millones de libras invertidas en otras áreas, incluidos 15.000 millones para la investigación y el desarrollo en ciencia y tecnología, más de 17.000 millones para luchar contra el cambio climático y promover la biodiversidad, y 13.000 millones en la batalla contra el Covid-19.

El documento señala a Estados Unidos como su socio más importante en el terreno comercial y de defensa. También reafirma el compromiso británico con la Alianza Atlántica, pero subraya su intención de ampliar la presencia del reino hacia la región Asia-Pacífico en la próxima década.

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Ante los parlamentarios, Johnson criticó a China por las detenciones masivas de uigures en la provincia de Xinjiang y la represión de los defensores de la democracia en Hong Kong. Pero, a su juicio, Londres debe trabajar con Pekín para resolver temas globales.

“No hay duda de que China representa un gran desafío para una sociedad abierta como la nuestra. Pero al mismo tiempo trabajaremos con ellos cuando haya coincidencia de valores e intereses, incluyendo la construcción de una sólida y positiva relación comercial o para ocuparnos del cambio climático”, dijo, provocando la cólera de los parlamentarios de su propio partido.

El líder del comité parlamentario de Defensa, Tobias Ellwood, calificó de “incomprensible” que Johnson “no haya aprovechado la ocasión para señalar a China como la verdadera amenaza geoestratégica que realmente es”.

La declaración del gobierno se produjo a pesar de que el jefe de los servicios de inteligencia exterior británicos (MI6), Alex Young, advirtiera por la mañana que China representa una “amenaza generacional” y que la idea de que adoptará valores occidentales de libertad y democracia es “para los ilusos”.

Los propósitos más severos del premier estuvieron, sin embargo, destinados a Rusia, “que sigue siendo la amenaza más seria para el Reino Unido”, dijo.

Fiel a su objetivo de una “Gran Bretaña global”, Johnson anunció un mayor despliegue de tropas en el exterior y la renovación de las instalaciones militares del reino en sitios como Singapur, Omán, Kenia y Gibraltar.

También afirmó que las fuerzas armadas “mantendrán una presencia permanente” en las Islas Malvinas: “Seguiremos defendiendo nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas, Islas Georgia del Sur y Sándwich del Sur y velando por los intereses de las 3500 personas que viven allí”, dijo.

El primer ministro prometió un aumento de las actividades espaciales y anunció la creación de una nueva Ciberfuerza Nacional que estará incorporada al contraterrorismo y a las fuerzas militares.

La noticia de un aumento del arsenal nuclear indignó a la ICAN (Campaña Internacional para la Abolición de Armas Nucleares), para quien “viola los compromisos que (Londres) adoptó en el marco del Tratado de no Proliferación Nuclear (TPN)”. Para Beatrice Fihn, directora de la ONG, la decisión de Johnson en plena pandemia “es irresponsable, peligrosa y viola el derecho internacional”.