Brasileños vuelven a las calles contra los ajustes de Temer

Manifestación en Sao Paulo contra la reforma del gobierno de Michel Temer el 31 de marzo de 2017 (AFP | Nelson Almeida)

Decenas de miles de brasileños volvieron a salir este viernes a las calles para protestar contra los ajustes impulsados por el gobierno de Michel Temer, como anticipo de una huelga general convocada para abril.

Miembros de sindicatos, estudiantes, profesores y otros grupos de izquierda se concentraron hacia el fin de la tarde en la céntrica Avenida Paulista de Sao Paulo, donde la manifestación reunió a decenas de miles de personas.

"Hoy es otro día nacional de manifestaciones contra la reforma del sistema de jubilaciones, de las leyes laborales y todos los ataques que el gobierno Temer y sus aliados están cometiendo contra los trabajadores del país", dijo a la AFP Marcella Azevedo, líder del Movimiento de las Mujeres en Lucha.

También fueron convocadas manifestaciones en Brasilia, Rio de Janeiro, Belo Horizonte y otras capitales del país.

Los sindicatos anunciaron las protestas de este viernes como un "calentamiento" para una huelga general convocada para el 28 de abril.

Un sondeo realizado por el instituto Ibope para la Confederación Nacional de Industrias (CNI) reveló este viernes que solo un 10% de los brasileños tiene una opinión positiva del gobierno del mandatario conservador.

El 55% de los brasileños considera su gestión "mala o pésima", según la misma encuesta.

Temer sustituyó el año pasado a la presidenta de izquierda Dilma Rousseff, destituida por el Congreso bajo la acusación de manipular las cuentas públicas.

Desde entonces, lanzó un programa de ajustes para recuperar la confianza de los inversores en un país sumido en la peor recesión de su historia.

Pero los resultados se hacen esperar y el desempleo batió en el periodo diciembre-febrero un nuevo récord, afectando a 13,5 millones de personas (13,2%), según datos divulgados este viernes.

Después de haber aprobado la congelación del gasto público durante los próximos 20 años, el punto más espinoso del plan de ajustes es la reforma de las jubilaciones, que eleva la edad mínima y los años de cotizaciones necesarios para obtener los beneficios completos del sistema.

La medida, que está siendo discutida en el Congreso, crea fuertes resistencias, incluso en la base aliada de Temer.