Brasil renueva por seis meses la protección de un grupo indígena amazónico aislado

·3  min de lectura
Foto sin fecha de dos miembrso de la tribu Piripkura

Por Anthony Boadle

BRASILIA, 17 sep (Reuters) - Los únicos dos integrantes conocidos del grupo indígena Piripkura en Brasil viven aislados en tierras ancestrales del tamaño de Luxemburgo en la selva amazónica, resistiendo décadas de invasión por parte de madereros y ganaderos.

La agencia brasileña de asuntos indígenas Funai renovó el viernes una orden de protección para la zona de 242.500 hectáreas en el estado occidental de Mato Grosso. Pero la protección renovada durará sólo seis meses, a diferencia de las prórrogas de tres años concedidas al territorio desde 2008.

El destino de los Piripkura se ha convertido en una muestra de los derechos indígenas bajo el presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, quien ha criticado las reservas por dar demasiada tierra a muy poca gente y bloquear la expansión de la minería y la agricultura.

Los defensores de los derechos de los indígenas presionaron para que la prórroga fuese por tres años, como en anteriores renovaciones. El grupo defensor Survival International lo calificó como una estrategia por parte del gobierno para medir las reacciones antes de poner fin a la protección por completo.

"Seguimos profundamente preocupados, ya que el futuro de los Piripkura sigue pendiendo de un hilo, mientras los acaparadores de tierras están dando vueltas en torno a ellos y dispuestos a invadirlos", dijo Fiona Watson, directora de investigación y defensa de Survival International.

El fiscal federal Ricardo Pael dijo que la orden debería renovarse hasta que la Funai tome una decisión final sobre la conversión de los Piripkura en una reserva oficial.

Pero señaló que la agencia había seleccionado un equipo de personas para estudiar la demarcación de la tierra que no tiene experiencia con las tribus no contactadas, y que algunos de sus miembros tenían conflictos de intereses debido a sus vínculos con el sector agrícola.

Los hombres de Piripkura, Baita y su sobrino Tamanduá, sólo han sido vistos en los últimos años en encuentros esporádicos con el personal de la Funai. Sin afeitar, con el pelo largo y desnudos, desaparecen rápidamente en el bosque, donde se cree que viven otros Piripkura.

La hermana de Baita, Rita, ha sido el contacto de estos hombres con el mundo exterior desde que salió para casarse y vivir junto a otro grupo en la cercana reserva Karipuna.

"Me preocupa que los maten. Hay muchos forasteros por allí. Podrían matarlos a los dos y no quedaría nadie", dijo Rita a Survival International en una entrevista grabada.

Los antropólogos aseguran que los grupos no contactados de la Amazonia no pueden sobrevivir sin su tierra y se enfrentan cada vez más a invasores armados interesados en la caza furtiva, la agricultura y la minería en su territorio.

Los invasores se han vuelto más audaces desde la elección en 2018 de Bolsonaro. El mandatario dijo en las redes sociales el jueves que la seguridad alimentaria mundial estaría en peligro si Brasil, principal exportador de productos agrícolas, no limita los reclamos de tierras indígenas.

(Reporte de Anthony Boadle, editado en español por Daniela Desantis)

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.