Brasil prepara nuevo recorte de tasas, pero el crédito tarda en llegar

Jorge SVARTZMAN
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Esta sería la octava reducción consecutiva de la Selic y numerosos analistas apuestan a que el BCB vuelva a recurrir este año a esa herramienta, usada para incentivar la inversión y el consumo cuando la inflación está bajo control

Esta sería la octava reducción consecutiva de la Selic y numerosos analistas apuestan a que el BCB vuelva a recurrir este año a esa herramienta, usada para incentivar la inversión y el consumo cuando la inflación está bajo control (AFP/Archivos | PEDRO LADEIRA)

El Banco Central de Brasil (BCB) recortará el miércoles su tasa básica de 3% a un nuevo mínimo histórico de 2,25%, prevé una mayoría de analistas, que dudan sin embargo que esa medida consiga atenuar el colapso económico provocado por la pandemia de coronavirus.

El BCB indicó en mayo, al recortar su tasa Selic en 0,75 puntos porcentuales, que podría proceder en junio a un ajuste similar, "a fin de complementar el estímulo necesario en reacción a las consecuencias económicas de la pandemia de covid-19".

Esta sería la octava reducción consecutiva de la Selic y numerosos analistas apuestan a que el BCB vuelva a recurrir este año a esa herramienta, usada para incentivar la inversión y el consumo cuando la inflación está bajo control.

En Brasil, la inflación fue negativa en los últimos dos meses, la producción industrial cayó más de 26% entre marzo y abril, las ventas minoristas también se derrumbaron y el desempleo está en alza. El Banco Mundial prevé para 2020 una recesión de 8% de la mayor economía latinoamericana.

- Temores de impagos -

Pero los recortes de la Selic no abrieron las compuertas del crédito. Al contrario: los bancos están endureciendo las condiciones de acceso, ante el temor de quiebras en serie y un aumento de la morosidad.

En las nuevas demandas de préstamos "los intereses deberán subir un poco, en función del riesgo, que aumentó", explicó en mayo a la revista Veja el presidente de Bradesco, uno de los mayores bancos privados de Brasil, Octavio de Lazari Júnior.

El precio del dinero en Brasil es uno de los más caros del mundo. En abril, la tasa promedio de interés para personas jurídicas fue de 13%, con un spread (diferencia entre tasas de captación y de colocación del dinero) de 8,7%.

Según el Banco Mundial, en 2017 (últimos datos disponibles), Brasil tenía el segundo spread más alto del mundo, superado solo por Madagascar.

Pero incluso esos promedios son engañosos, dado que buena parte de los créditos en Brasil se conceden en forma de "cheque especial", un tipo de autorización de descubierto, con intereses que pueden llegar a 118% para personas jurídicas y a 367% para personas físicas, explica Roberto Troster, de Troster & Associados.

"Con tasas a ese nivel, que la Selic se reduzca en 0,75 pp da lo mismo", añade.

Para Jason Vieira, de Infinity Assets, el BCB debería "sentarse a pensar por qué los modelos de referencia no están funcionando".

"Nunca tuvimos una tasa tan baja ¿Entonces por qué esa resistencia del sistema financiero" para generar créditos?, se pregunta.

En todo caso, el arma de las tasas se acerca a su límite.

"Una tasa a 0% sería un complicador, porque habría menos estímulo para el ingreso de capital", afirma Mauro Rochlin, profesor de economía de la Fundación Getulio Vargas (FGV).

- Ruidos políticos -

Brasil se ha convertido en el segundo país con más muertes por coroanvirus sin conseguir dar una respuesta unificada a la pandemia. El presidente de ultraderecha Jair Bolsonaro, a la defensiva en temas judiciales, está en guerra con los gobernadores favorables a medidas de cuarentena.

"Esos ruidos políticos están influyendo muy mal" entre los inversores, sostiene Rochlin. "La estabilidad pasa por la seguridad jurídica y un contexto político sin riesgos es importantísimo", añade.